Himno antiguo a la Virgen de Candelaria

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Himno á la Patrona del Archipiélago de las Canarias

No te goces más Teide orgulloso
Que hasta el cielo la frente levantas
Figurándote ser un coloso
Que subyugas el mundo á tus plantas.

Hay un antro formado por lava
Encendido en tu pecho agresor
En ese antro una virgen moraba
Que supera tu gloria y valor.

No celebres tu atlética altura
Que domina las Islas Canarias
Ni la noble y esbelta figura
De tus cumbres, asaz solitarias.

Aquel ser venerado en el mundo
Por los Guanches, se eleva hasta el cielo
Y en belleza tan rico y fecundo
Que es sublime, perfecto modelo.

Te glorías de que te visiten
Grandes sabios, hombres poderosos
Que te admiren y te feliciten
Con discursos y versos pomposos?

Pues al ser de quien hablo visitan
Ricos, pobres, indoctos y sabios
Mil obsequios ante él depositan
Y sus glorias las cantan mil labios.

De la nieve formando vestidos,
Calmaré mis ardores latentes,
Y en rica agua después convertidos.
Surtiré los arroyos, las fuentes.

Oye: aquella feliz criatura
Los incendios del alma destruye,
Forma ríos, y un mar de dulzura
Por el cual todo bien siempre fluye.

Clama el Teide con voces tronadas
Desafiando aguerridas naciones;
Sus ejércitos, fuertes y armados
Caerán ante mis erupciones.

¡Oh que audacia! No harás más alarde
De tu lava temible y tu fuego
Que esa lava no brota, ni aún arde
Si lo pide María en su ruego.

¿Y quién es tan feliz criatura
Que mis fuegos nutridos extingue?
Tan excelso que vence mi altura
Tan ilustre, que Dios la distingue?

Es la Reina preciada del Cielo,
Es la madre del omnipotente,
Es del oibe la paz, el consuelo;
De Canarias, lucero explendente.

CORO

Es la Madre de Dios Hijo
Es la hija de Dios Padre
De los cielos regocijo
De los hombres también Madre.

Es la luz que desvanece
Las tinieblas del error,
y en María resplandece
Con insólito fulgor.

                              Devoción popular. Siglo XIX

* * *

Festividad de la Virgen de Candelaria

Los dominicos en Candelaria

La Candelaria

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La Candelaria

Son dos pichones, dos, los que en sus manos
baten el vuelo en pulcritud de calas:
copos de amor, oh Dios, que te regalas
en diáfanos vellones soberanos.

Son dos esposos, dos, y tan cercanos
al misterio del ángel, que sus alas
cubren la entrega y alzan sus escalas
tan humildes y ardientes artesanos.

Son dos ancianos, dos, los del encuentro:
el labio florecido en profecías
y la casta viudez, amor adentro.

Y son dos cirios, dos, alegorías
en tus dos manos, Candelaria centro:
dos del dos en los meses y en los días.

                          P. José Cabrera Vélez, “En plenitud de luz” (1973)

Foto: Virgen de Candelaria (Villa de Moya). De Laetare Jerusalem.

Virgen de Candelaria

Virgen de Candelaria 1

Virgen de Candelaria

Ya las campanas repican
bajo cristales de llamas.
Y en las rocas las espumas
abren sus flores de nácar.
En las arenas la Virgen
de joyas orificadas.
La multitud es inmensa.
Más inmensas las plegarias.
¡Qué bella la Morenita,
la Virgen de Candelaria!
Su rostro flor de canela;
su manto rosa del alba;
y a sus orillas dormida
¡a media luna de plata.
Ajorcas le pone el sol
con sus oros engarzadas
y lucen más sus vestidos,
y brillan más sus alhajas.
Y, toda llena de espumas,
la mar canta enajenada.

II

Romeros de bronce y sueño
le rezan en la solana;
romeros en cuyos ojos
se durmió la madrugada.
Ojos de noche y camino,
ojos de copla y de lava,
ojos de luces prendidas
en los relentes del alba.
Fiesta de Nuestra Señora
con súplicas y con lágrimas,
con promesas y con rezos,
con coplas y con guitarras.
Remotas gentes que llegan
y rezan alborozadas;
gentes que cantan y gritan,
gentes que llanto derraman.
Más que la luz de los cirios
arde la fe de las almas.
¡Isla de amor encendida,
que rezas sobre la playa!

III

De los arcángeles Reina
de mi nave Capitana,
alumbre mis derroteros
el resplandor de tu llama.
Tú más pura que la nieve
que de nuestro Teide es gala,
enciendes con tus fulgores
mis Islas Afortunadas.

Tu rostro, flor de canela;
tu manto rosa del alba;
y a tus orillas dormida
la media luna de plata.

Asómase ya la noche
a las más altas ventanas.
Y tú las olas escuchas
en la paz de tu morada.

              Sebastián Padrón Acosta

Los Dominicos en Candelaria (Tenerife)

Basilica de la Candelaria

Basílica de Nuestra Señora de Candelaria (Candelaria, Tenerife)

*Los Dominicos en la “casa de la Virgen” del Archipiélago

Desde el 1530, los Dominicos son los guardianes y capellanes de la Virgen Morena. Y han estado hasta el presente. Así también, a ellos se les confiaron otros muchos Santuarios Marianos de la península: La Virgen de la Peña de Francia (Salamanca), Nuestra Señora de Montesclaros y Nuestra Señora de las Caldas (dos santuarios de Santander), Santa María de Nieva (Segovia), Nuestra Señora de Atocha (antigua Patrona de Madrid), Nuestra Señora del Rosario (Patrona en Almería, Cádiz, La Coruña).

Por eso, con toda justicia se puede llamar a los Dominicos, como en los primeros años del origen de su Orden: “Los frailes de María”.

Desde todos estos santuarios, y otros muchos por Europa, y no digamos por América, han proyectado la gran devoción entre los fieles del rezo diario del Rosario. Así también hicieron los Dominicos andaluces, a quienes se les confió este Santuario de Canarias.

Virgen de Candelaria y los guanches

La imagen en la playa

La venerada imagen fue encontrada por los guanches -raza aborigen de las islas- en la Plaza de Chimisay, los primitivos pobladores la llevaron a la cueva del mencey Acaymo -rey del menceyato del Güimar por tierras de Chinguare. Esto ocurría al terminar el siglo XIV (también tuvo el nombre de Acaimo el primer mencey de Güímar, según el historiador Fray Alonso de Espinosa)

La cueva de San Blas

Pasado un tiempo, un guanche cristianizado, Antón de Guimay, eligió la gruta de Achbinico para conservar la imagen y rendirle culto. Esa cueva es conocida hoy con el nombre de Gruta de San Blas, y en ella se ha edificado una pequeña ermita, que es visitada frecuentemente con gran cantidad de devotos.

Aseguran los ancianos que el agua obtenida después de guisar las piedras de esa cueva cura radicalmente el mal de garganta.

Fue esa cueva de San Blas el primer centro católico de Tenerife. Allí recibieron las aguas bautismales los primeros guanches convertidos al cristianismo y sus restos están sepultados bajo el piso de la gruta.

Candelaria

El pueblo de Candelaria, situado en la zona Sureste de Tenerife, es un pueblo transido de historias y leyendas piadosas. Es el foco más intenso de fervor, y por esta razón el Obispo de la Diócesis ha dedicado sus desvelos a construir un “estuche digno de la joya”.

La gente que lo habita es noble y abierta, de natural bondadoso. Hay pescadores y agricultores. El caserío es blanco y contrasta con la arena de la playa, que casi besa los cimientos de la nueva Basílica.

Candelaria ha conquistado el título de “siempre abnegada y piadosa Villa”.

Lugar del Santuario

Se encuentra a 27 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife. Cerca del Santuario se halla la primitiva iglesia de San Blas (su fiesta el 3 de febrero) a donde cada año es llevada la imagen de la Virgen, porque según la leyenda, allí reposan los restos de los primeros guanches convertidos que le rindieron culto.

Por ello, puede decirse, que Tenerife antes fue tierra de María Santísima que de España, pues la Virgen de Candelaria se adelantó a la corona de Castilla a posesionarse de Tenerife, que fue la última isla del archipiélago incorporada a la Corona de España.

Algunos meses más tarde de haber pasado por allí Colón, que admiró el Teide sin duda, en una mañana clara de mayo de 1493, el Adelantado don Alonso Fernández de Lugo desembarca en un desértica playa de Tenerife, en la que clavó la “Cruz de la Conquista”, dando después nombre a la capital “Santa Cruz”, construida en este mismo lugar.

Preparando el terreno a la recepción de la Cruz, se había adelantado la Virgen de la Candelaria, como su principal “misionera” de la Cruz.

Su Santuario

Hasta el año 1526 la milagrosa imagen fue conservada en el Santuario, que construyó el adelantado don Pedro Fernández de Lugo. El convento anejo fue edificado en el año 1803, puesto que el primitivo fue devorado por un devastador incendio.

La Imagen

La primitiva imagen despareció en 1826, a causa de un terrible aluvión que rompió algunas paredes del templo donde estaba guardada. La que los canarios veneran actualmente se debe a la gubia del escultor Fernando Estévez y fue ejecutada en el año 1827.

Virgen de Candelaria

Milagros

En lo que respecta a los milagros que se atribuyen a la sagrada imagen, nos citaron como más notables los que siguen:

1 – Una niña perdida en el monte al regresar al pueblo fue llevada por su madre junto a la Virgen. Al verla la pequeña, que sólo tenía ocho años, aseguró que aquella mujer la abrigaba durante la noche que pasó perdida en la montaña.

2 – Una joven, cierto día fue a visitar a la Virgen, que, tanto a su madre como sus amigas, le habían pintado como “una imagen preciosa”. Pero al penetrar en el convento dijo en alta voz: “¿A ver esta virgen que parece una vieja piojosa me has traído?”. La joven sintió que su cuerpo se cubría de piojos, y aunque le cortaron la cabellera, nada pudo hacerse por que cesara su tortura. Por intercesión de la venerada imagen, y a ruegos de sus familiares, la joven curó al fin.

3 – En cierta ocasión, un hombre se negó a cumplir una promesa, pese a los ruegos de su mujer. Hizo burlas de la imagen, pero acabó de rodillas ante ella. Como fulminado, cayó hacia atrás, y poco después, el médico del pueblo, don José LLarena, certificaba su defunción. Fue instalado en una dependencia del convento y allí permaneció unas horas, antes de que la Virgen fuese llevada en procesión a la Cueva de San Blas. En el mismo momento en que la imagen pasaba frente a la dependencia en que se había instalado la capilla ardiente, el presunto cadáver volvió en sí y exclamó, a grandes gritos: “La Virgen me ha resucitado”.

4 – Un ciego que marchaba de noche por unos senderos peligrosos perdió el pie y cayó al abismo con el nombre de la Virgen en los labios. Un árbol detuvo su marcha y en él quedó preso hasta la mañana siguiente, en que lo rescataron algunos lugareños.5 – Entre los numerosos exvotos que hay en una de las paredes del convento dominicano está el pequeño ataúd dorado. Representa la promesa de una madre que pidió a la Virgen que resucitara a su único hijo, muerto unos minutos antes de que la madre elevara la angustiada y fervorosa oración.

Patrona

La designación de Nuestra Señora de la Candelaria como Patrona principal de las dos diócesis del archipiélago canario fue efectuada por el Papa Pío IX con fecha del 12 de diciembre de 1867.

Su imagen, después de cambios en la historia, guarda todavía numerosas joyas enviadas por los tinerfeños emigrados, principalmente en América.

El Himno

El himno popular de la Virgen, obra del canónigo M.I. Sr. D. Manuel Díaz Pacheco, dice así en su Coro:

“Salve, salve, Virgen Morenita,

dulce Madre de divino amor,

clara estrella de esperanza nuestra,

luz que irradia el eterno sol.”

La Virgen, que el mar trajo y que el mar se llevó, que estaba sin estuche de Ella digno, ya lo tiene. La Fe, el Obispo de Tenerife, sus capellanes los Dominicos y el pueblo, lo han conseguido.

Nueva Basílica

La Basílica que acaba de consagrarse es obra del arquitecto Marrero Regalado. El solar donde está emplazado el templo forma parte de una zona arenosa y el firme se encuentra a relativa profundidad.

Las maderas que se han utilizado en las obras de carpintería son totalmente oriundas de los bosques insulares. Fueron doradas y estofadas conforme a los métodos empleados en el siglo XVIII.

En el nuevo templo se reproduce la planta basilical latina, y el cuerpo de la iglesia adopta la forma de un paralelogramo de tres naves: una, central, de gran amplitud, y dos laterales. La Basílica tiene dos pórticos, que dan a la fachada principal y al crucero.

Los murales, del pintor isleño Don José Aguiar, situados en el presbiterio, ocupan una superficie total de 12×10 metros. La técnica empleada es la encáustica, con el fin de preservar la pintura de la acción del salitre, que viene de la muy cercana playa.

En la zona alta de la composición pictórica se representa una alegoría de la Glorificación, con el Espíritu Santo. En la zona central se completa esta alegoría con la interpretación de los arcángeles. En la zona baja está el mundo terrenal, y las figuras orantes del Obispo, los Dominicos y los devotos.

Solemnísima Consagración de la Candelaria

El día 2 de Febrero de este año (1959) ha sido consagrada la nueva Basílica que ha levantado el pueblo canario de las dos diócesis a su Patrona, la Virgen de la Candelaria. Lo hizo Monseñor Antoniutti, Nuncio Apostólico en España, ante una gran muchedumbre enfervorizada de canarios, y las más altas representaciones del Archipiélago y de la Península.

Con este motivo la Santa Sede ha conferido a este Santuario Mariano, el título de “Basílica”. Se calcula que los fieles en la procesión de la venerada imagen eran unos 50.000 devotos, y las palomas que se soltaron en su recorrido, como imagen de las tórtolas entregadas en el Templo por San José como rescate del Niño Jesús, fueron unas 4.ooo.

El nuevo templo produce una sensación extraordinaria de majestuosidad y belleza; y junto a él, está edificado el convento de los PP. Dominicos que atienden desde hace cuatro siglos este Santuario Mariano.

*R. Gárnez, O.P. (de la revista Cruzada Misionera, Abril de 1959)

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En la basílica de Candelaria

En la Basílica de Candelaria

De cascabel y fiesta vestí mi alma,
de Febrero una tarde, en Candelaria.

Candelaria es joyero que, avara, guarda
la joya de la Virgen de Candelaria.

Cabe su trono oré unas plegarias
y de su amor olí suaves fragancias.

Arroyos de personas pías llenaban
de fervores y rezos la Estancia sacra.

A la vera del Templo rugen las aguas,
más resuena el rumor de las gargantas.

Un dosel de albas nubes circunvalaba
el Santuario, escabel para sus plantas.

Llovía lluvia de oro, límpida y mansa,
de su materno amor enseña clara.

Avanzada la tarde, me volví a casa,
mas sólo con el cuerpo…¡Quedó allí mi alma

presa junto a la Virgen de Candelaria,
la Patrona Bendita de las Canarias!

(¡Dichosa y feliz cárcel, la augusta Casa
de la Virgen morena de Candelaria…!)

                                    Antonio Márquez Fernández, S.D.B (Marzo, 1986)

Virgen de Candelaria, bendita Virgen morena

Virgen de Candelaria y San Martín de Porres

Es nuestra Madre celestial, que mucho nos aprecia; nuestra reina y señora, a la que aprecian todos los santos y los ángeles; nuestra abogada, que ruega por nosotros.

Virgen de la luz, de la esperanza, del camino y de la purificación: Candelaria es sinónimo de luz física y espiritual, luz del mundo que estimula a los fieles el deseo de redención y purificación de vida. Fuente inagotable de amor materno y de manifiesto amor filial, en Canarias existe un profundo sentimiento y arraigada devoción a la que es su Patrona.

Todo el que es de Canarias
lleva en su gran corazón:
la Virgen de Candelaria
y el Teide, como oración.

La Virgen de Candelaria
tendrá por siempre un altar:
el alma de los canarios
y las espumas del mar.

La ponemos Candelaria,
la Virgen se lo ganó,
porque nació morenita
sin haberle dado el sol.

                       Copla Popular 

Virgen de Candelaria Iglesia de Sto. Domingo

Virgen de Candelaria, Alba de Tenerife

Oración

Virgen Santísima de Candelaria, rogad por nosotros.

Virgen Santísima de Candelaria, Patrona de Canarias, Madre y Señora nuestra: Inspirad y enfervorizad a los canarios, atraed los corazones, iluminad las inteligencias, fortaleced las voluntades, deshaced las artimañas del enemigo, romped los lazos de la pereza y la rutina, del vicio y de las pasiones y hacednos a todos buenos cristianos! Para que tu Divino Hijo triunfe y reine y hoy como ayer y como en el principio vengas a ser tú la Mediadora, por la cual estas islas amadísimas, que son tuyas de corazón y por Reina y Señora suya te aclaman, vuelvan otra vez a ser un florón espléndido del catolicismo, abundante en frutos de virtud y santidad para gloria tuya y de tu Divino Hijo Jesucristo; extended de nuevo sobre nosotros vuestra especialísima protección. Amén

Tres Avemarías y un Gloria.

¡Virgen Santísima de Candelaria, salvadnos! ¡Oh buen Jesús!, perdonadnos; convertid a los pecadores y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas vuestra Misericordia.

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Virgen de Candelaria ante los guanches

Sabido esto por los moradores de dichas islas, la comenzaron a tener en muy grandísima veneración, llamándola Madre del Sol, la cual devoción ha quedado y está viva el día de hoy entre los naturales, y quién los españoles llaman guanches, y la adoran como el mismo Dios, haciéndole cada año, el día de Candelaria, gran fiesta, en la cual cantan y bailan y hacen otras muchas cosas de muy gran regocijo y fiesta (Fray González de Mendoza)

cuadro de la Virgen de Candelaria

Dulce Virgen de la Candelaria, consuelo de los afligidos y Reina de los hogares cristianos: derrama tu gracia sobre nosotros y sobre nuestras familias; y haz, que sin olvidarnos de Ti,  tengamos, siempre, salud y paz:

Festividad de la Virgen de Candelaria

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Festividad de la Virgen de Candelaria

Virgen de Candelaria

María, Madre de Dios, es la personificación del amor maternal que llega hasta la heroicidad.

Nuestra Señora de la Candelaria es una de las advocaciones marianas más antiguas de la Virgen María. Su fiesta se celebra en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén (Lc 2;22-39) y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento (Lev 12;1-8). Precisamente su culto como advocación mariana tiene su origen en las Islas Canarias desde donde se extendió a América y otros lugares del mundo:

Hoy – 2 de Febrero – recordamos a María con el nombre de Candelaria. Y todo porque fue al templo con su niño, Jesús, y oyó cómo lo llamaban Luz, la luz del mundo, la luz para todos los hombres. Era como si María llevara en sus manos una candela, una antorcha, un fuego que iba a prender en todos los lugares de la tierra. Y ella lo ofrecía al Señor. Nadie como María ha hecho jamás un ofrecimiento tan generoso que, como allí también se lo dijeron, atravesaría su corazón con una espada de dolor.
María de Candelaria. Que ella nos ilumine con la luz de su Niño para que nuestra vida sea una entrega total a Dios, iluminados por la fe”. (Padre Heraclio Quintana)

Virgen de Candelaria - Tenerife

 Himno a la Virgen de la Candelaria

¡Salve, tú, celestial Virgen Morena
de las islas Patrona preferida;
beso suave del sol que el rostro quema
y en el cielo canario estrella unida!
 
Plenitud fecundante de los campos:
protectora ideal del pescador;
oración y nostalgia en mundo extraño
al amparo de tu bello fulgor.
 
Tenerife te da un dosel de cumbres,
sobre un trono de rocas y de flores,
te custodia en los velos de sus nubes
y te ofrenda en el volcán de sus amores.
 
¡Salve, tú, mi divina soberana
que la estela del mar vino a traer
a la tierra del Teide que te aclama
inmortal atalaya de la fe!
 
Plenitud fecundante de los campos;
protectora ideal del pescador:
Virgen Morena de la Candelaria
¡excelsa gloria del cristiano amor!.

Letra: Manuel Perdomo Alfonso

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