Imágenes de San Martín de Porres en la Aldea de San Nicolás (Gran Canaria)

Imagen de San Martín de Porres en la Iglesia de San Nicolás de Tolentino (La Aldea de San Nicolás, Gran Canaria).

Esta otra imagen se encuentra en la asociación de vecinos Don Paco Ramos, en el lugar conocido como El Pinillo. Sus vecinos celebran la fiesta en honor de Fray Martín en el mes de Mayo.

El municipio de La Aldea de San Nicolás se ubica en el Oeste de Gran Canaria. Con una orografía de singular belleza —ideal para rutas y senderos— y una costa virgen, parte de su superficie se encuentra cubierta por un mar de invernaderos donde se cultiva todo tipo de frutas y hortalizas —principalmente tomates y pepinos y frutas tropicales— muy apreciadas en los mercados europeos y principal fuente de ingresos de la zona. Destaca en este municipio la popular fiesta del Charco (11 de septiembre), cuyo origen se remonta a la época aborigen.

Santo Niño Jesús Enfermero (Las Palmas de Gran Canaria)

Santo Niño Enfermero Iglesia de San Francisco de Las Palmas G.C.

En la iglesia parroquial de San Francisco de Asís recibe culto este lienzo denominado el Niño Enfermero. La imagen, de autor desconocido y a la que se atribuyen curaciones prodigiosas, se encontraba en la cabecera de la enfermería del extinto convento de San Bernardino de Siena. Una vez derruido el convento, la pintura fue llevada en 1840 a su sitio actual.

En las primeras celebraciones del año: la Circuncisión de Nuestro Señor y Octava de su Nacimiento (día 1 de enero), la Fiesta del Santísimo o Dulce Nombre de Jesús (3 de enero), la Epifanía del Señor (6 de enero), el Bautismo del Señor (domingo que sigue a la Epifanía del Señor) y hasta el día de la Santa Infancia (cuarto domingo de enero), es tradicional la fiesta en honor al Santo Niño Jesús en buena cantidad de parroquias y comunidades religiosas. Es una fiesta muy agradable, especialmente para los más jóvenes. Una tradición que se remonta muy atrás en el tiempo, que después de un largo período de decaimiento ha comenzado a resurgir de nuevo. “Donde hubo, siempre queda”, afirma el refranero y acaso no le falta razón. En Canarias, durante los siglos XVII-XVIII (la época del estilo Barroco y el surgimiento de las ideas ilustradas), estuvo extendida una gran devoción al infante Jesús en las capitales de las islas mayores -incluida Santa Cruz de La Palma-, y en ciudades como Arucas (las tradicionales “Visitas al Niño Jesús”) o San Cristóbal de La Laguna (El Santo Niño de los Afligidos es una devoción que todavía se conserva en la ciudad lagunera en la víspera del día de Reyes). Las esculturas del Niño Jesús se encuentran prácticamente en todos los templos de las islas y en muchos hogares canarios (ya sean tallas, lienzos, grabados, medallas u otros objetos religiosos).

En Gran Canaria, las veneraciones más importantes estaban centradas en la capital grancanaria, en tres principalmente: El mencionado lienzo del Santo Niño Jesús Enfermero, actualmente en la propia parroquia de San Francisco de Asís; el Dulce Niño Niño Jesús o del Coro, bella efigie que se encuentra en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán; y el Santo Niño del Remedio del ex-convento de Concepción de las monjas Bernardas -ahora en la ermita de San Telmo-, que constituyó la devoción predilecta de la Venerable Madre Sor Petronila de San Esteban.

Ahora nos referiremos al primero de ellos. Desde finales del siglo XVII se rinde culto en las Palmas de Gran Canaria al Niño Enfermero. El lienzo está copiado de un grabado “Salvator Mundi”, del holandés Jacob Matham. La pintura representa a Jesús niño, con túnica blanca que deja al descubierto el hombro y brazo izquierdo. Se encuentra sentado sobre un almohadón rojo, con la bola del mundo en una de sus manos y la otra alzada en actitud de bendecir.

Así como otras advocaciones de los pasados tiempos han sido olvidadas o preteridas, esta devoción a Jesús Enfermero se ha mantenido constante y hasta en aumento. Comenzó en el Convento de San Bernardino de Siena, de las monjas de Santa Clara, hoy desaparecido. Fue fundado este monacato en el año 1664 y estuvo en pie hasta la primera mitad del siglo XIX en que se inició su demolición.

En la enfermería de esta casa de religiosas se colocó el cuadro del Niño Enfermero para que sirviera de alivio y consuelo a las monjas que se veían privadas del precioso don de la salud. A Él -a nuestro Niño Enfermero- se dirigían en sus sufrimientos estas hijas de Santa Clara; y el Niño Dios, siempre misericordioso en favor de los afligidos, inclinaba sus oídos a las súplicas de la comunidad devolviendo la salud o dando fuerzas a las que padecían. En los labios de las clarisas, entre ellas Santa Catalina de San Mateo, siempre había una jaculatoria: “De todo mal, por tu Santa Infancia, líbranos Señor”.

De la enfermería pasó a la Iglesia del Convento para que los vecinos de Las Palmas de Gran Canaria pudieran también alcanzar su favores e implorar sus gracias.

En el año 1840 el convento fue demolido para dar paso a la construcción de lo que hoy es el Gabinete Literario. Pasó entonces el milagroso Niño a la Iglesia de San Francisco y en ella lleva más de un siglo recibiendo el culto ferviente de sus numerosos devotos. El famoso pintor canario Juan de Miranda llegó a representar, con algunas variantes, al Niño Enfermero en varios de sus cuadros.

A principios de los años 70 la obra fue restaurada, ajustándose a la pintura original. La celebración del triduo y Solemnidad del Santo Niño Jesús Enfermero tiene lugar el fin de semana siguiente a la Fiesta del Bautismo del Señor.

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ORACIONES POR LOS ENFERMOS

Porque tus misericordias son muchas para los que te invocan, inclina Divino Niño Enfermero tus oídos a nuestras súplicas y haz que el don de la salud, que por nuestras iniquidades no merecemos, la conservemos para glorificar tu nombre. Amén

¡Oh Jesús! Celestial Enfermero que con infinita misericordia limpiaste el cuerpo del leproso y devolviste al ciego la vista; al sordo, el oído; al impedido, el andar, y diste vida al que había muerto; danos la salud para nuestros cuerpos, si así nos conviene, y la eterna salvación para nuestras almas. Amén.

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Parroquia de San Francisco de Asís

Bibliografía consultada:

Página de la Parroquia de San Francisco de Asís

“Historia de un cuadro. El Niño enfermero” (1971). José Miguel Alzola

Cantos sencillos de invocación a la Virgen de la Portería

Soledad de la Portería

I

Vivo en el viejo sueño de tu huerta
con la oración del fraile bien plantada,
y la nervuda mano que a la puerta
llamaba del Convento en la alborada.
Vivo en tu cara a mi ternura abierta
el milagro auroral de tu arribada;
Capitán cuya nave nos despierta
en un sueño de Virgen Enlutada.
Vivo el mágico viaje, vivo la tormenta,
con una dama a bordo misteriosa,
suspiro oculto que el periplo alienta,
bajel de gloria recto a su destino,
vivo el instante aquel, vivo el divino
decir “es Ella esta mujer hermosa”…
¡Y el caer de rodillas del marino!

II

Guardiana Virgen de la Portería
que el puerto celas, mar nuestro camino,
en tu ribera aguardo, madre mía,
de ochenta largos viajes peregrino.
Sangre longeva en fuente de aquel día,
bebida eterna de Castilla al sino,
cuando el Real la Reina recibía
que en rostro y manto de Isabel nos vino.
Madre de Dios tu eras la Enviada,
vela tu manto y brisa de partida,
vida de nuevos mundos tu llegada;
volaba Gran Canaria dando vida,
vuelo en la anchura azul de tu mirada
vuelo en tu suave lágrima encendida,
vuelo del alma en Cristo derramada;
¡hoy tu corona a nuestra paz ceñida
tiene a tus pies la Historia arrodillada!

III

Eres como un perfume de la infancia,
de rosas de los Viernes de Dolores,
para siempre en el alma la fragancia
cuando a tus pies dejábamos las flores.
Terciopelos de luto tu prestancia,
lloraban tu dolor nuestros mayores,
y era de dulcedumbres la abundancia
de madre a madre el círculo de amores.
Azahar de José, novia intocada,
con ansiedad aprendimos la balada
el alba de Belén, tu sufrimiento,
Madre sublime ante la Cruz postrada;
una Reina soñó con tu Embajada
mañanita de asombro en el Convento;
Azahar de José, novia intocada,
que eres paz, salvación, arrobamiento,
¡nuestra infancia de Viernes perfumada,
nuestro perdón del último momento!…

                                Luis Doreste Silva

Nuestra Señora de la Soledad de la Portería (Las Palmas de Gran Canaria)

Plegarias a la Virgen del Pino

Nuestra Señora del Pino, Teror (Gran Canaria)

Virgen del Pino (plegaria)

Virgen del Pino, rosa morena,
que del cielo descendiste a Teror;
mirándote el alma se serena
y se conforta con tu santo amor.

La sonrisa que tus labios tienen,
nos invita a celestial confianza;
eres consuelo de los que a ti vienen
con el corazón lleno de esperanza.

Cilicio es la piedra en la rodilla,
pero así lo quiso la promesa,
la fe cierta en los ojos brilla,
del que a gozar de la gracia empieza.

Virgen Canaria, Virgen del Pino,
la que en brazos llevas al Redentor;
escucha al humilde peregrino
que acude a ti demandando fervor.

Haz que las ramas del Árbol Santo
se conviertan en oraciones en mi voz,
para decirte en piadoso canto:
¡Salve, Virgen del Pino, Madre de Dios!

Letra: Juan Alberto Monzón
Música: Agustín Conchs

virgen-del-pino-2016

Virgen del Pino

   I.
“Virgen del Pino,
sombra apacible en el camino,
del peregrino sombra y solaz.
Virgen del Pino,
raudal de gracias tan rico y fino
tan cristalino en manantial.
Tiende tus ramas y acoge,
Madre, a los que amas.

Mana a raudales
el agua pura de tus caudales.
Danos tu sombra para acampar.
Danos tu agua para aplacar
la sed del alma con tu caudal.
Virgen del Pino,
sombra y descanso sé, en mi camino,
Virgen del Pino,
sigue manando caudal divino.”

  II.
“Virgen del Pino,
oye benigna nuestro cantar.
Canta tu isla canción de amores,
cantan tus hijas, cantan su flores,
canta su cielo, canta su mar.
Cantan sus valles y sus praderas
y sus montañas con sus laderas
y sus volcanes, brasa en amar.
De su belleza Tú eres dechado,
Virgen del Pino, nuestro ideal.
Que Tú le has dado su colorido
y ese sonido de su vibrar:
dulce reflejo de tu mirar,
eco amistoso de tu cantar.”

                 Letra: Sor Concepción Alzola y M. Alarcón

Nuestra Señora del Pino 1

Festividad de Nuestra Señora del Pino (Teror, Gran Canaria)

A la Virgen del Pino

Virgen del Pino

Tú, Reina celestial, que nos inspiras;
tú, cuyo amor el corazón inflama,
llenando de placer, si afable miras;
mi voz escucha, que tu auxilio clama.
Dame, Señora, los acordes liras
de aquellos vates que abrasó tu llama,
para poder cantar con armonía
tu santo nombre al son del arpa mía.

Jardín poblado de galanas flores,
límpido arroyo del raudal riente,
esmaltado matiz de mil colores,
casta paloma, sol resplandeciente,
seguro amparo de los pecadores,
ojo precioso de mirar clemente,
divina perla de oro vellocino
eres y mucho más, Virgen del Pino.

Cubren tu frente, Virgen Sacrosanta,
que dejas de oro que el ambiente mueve,
de los hombres se eleva tu garganta
como el mármol de Paros y la nieve;
tu cintura graciosa se levanta
flexible cual el junco al aire leve;
son tus dos labios de color de rosa,
toda en fin eres bella, toda hermosa.

En Teror, Villa que adornó natura
de frondosos, castaños y altos pinos,
do suspira la brisa con blandura
y entona el ave melodiosos trinos,
y llenó de frescor y de verdura
con fecundos veneros cristalinos,
te apareciste, Emperatriz del cielo,
para nuestra salud, bien y consuelo.

El hombre en el pesar y en la fatiga,
que le agobia y le persigue por doquiera,
desde que la infernal sierpe enemiga
hizo pecar a la mujer primera,
en ti encuentra un sostén y un alma amiga
que calma su dolor y ama sincera,
porque tú, compasiva y sin enojos,
dulce lo miras con benignos ojos.

Ya que tanto nos amas, Virgen pía,
cubre a las religiosas con tu manto,
para que la maldad no pueda impía
llenar su nuevo hogar de ruina y llanto;
da al Supremo Pastor sabiduría
de la cristiana grey para el bien santo,
del tremebundo averno y engañoso
haz que salga sin daño y victorioso.

Libra a la España de ese error moderno,
que aflige al mundo y llena de amargura;
haz que siempre la fe de tu Hijo Eterno
brille en Canarias refulgente y pura,
que jamás apresar llegue el infierno
a aquel que te ama con filial ternura;
por todos ruega y por el Diocesano
que gobierna esta grey con sabia mano.

                         D. Juan Francisco y González, Rvdo.

D. Juan Francisco y González (Arucas, 30 de Marzo de 1863 – Arucas, 14 de agosto de 1937), sacerdote y poeta.

Parroquia de San Pedro Apóstol, Bañaderos (Arucas, Gran Canaria)

Parroquia de San Pedro Apóstol en Bañaderos en Gran Canaria 2

Vista general del altar

Parroquia de San Pedro Apóstol en Bañaderos en Gran Canaria

Imagen de Fray Martín de Porres 

El Pescador vuelve a la mar (breve historia de la iglesia de San Pedro de Bañaderos)

El 13 de junio de 1867, Don Francisco León Rodríguez y Don Juan Leandro González, en nombre de los vecinos de Bañaderos elevan instancia a Don José Sagalés, Gobernador Eclesiástico de la Diócesis, exponiendo que mucho tiempo hace les asiste el deseo de fabricarle al Apóstol San Pedro una ermita que en todo tiempo sea capaz de fundar en ella una Parroquia… El beneficiado Cura Rivero firma su informe el 27 de junio de 1867. La Revolución de 1868 paraliza toda actividad religiosa. Realizados los planos de la ermita, hoy perdidos, ignorándose por ellos su autor y su costo, teniendo los dineros en su poder, comienzan las obras en 1877, un año más tarde está prácticamente terminada, menos la espadaña que se instala en 1901. Antes de hacerse la ermita, los vecinos celebraban el día de San Pedro en el pago del Puertillo, con fuegos artificiales la víspera, luchada y regatas de botes el día 29 de junio.

Concluida la ermita, a las tres de la tarde del día 28 de junio de 1878 salió la imagen de San Pedro de la Parroquia de San Juan de Arucas. La procesión acompañada por el curato con cruz grande y ciriales, muchas personas con ramos y banderas entre infinidad de cohetes y lucido acompañamiento de los vecinos, llegó en buen orden y por el camino viejo ( de la costa), porque no había hasta entonces carretera a la plaza de la ermita y después de hacer alto la procesión , el Preste, Don Francisco Lorenzo procedió a bendecir la ermita, concluida la bendición entraron al Santo y la gente que pudo, por ser insuficiente el local para tantas personas. Luego se entonó el Santo Rosario que fue cantado y acompañado de instrumentos musicales, terminando después de las diez de la noche.

Los vecinos de Bañaderos al poseer ya la ermita y a San Pedro cantaron la siguiente copla con su buena dosis de humor:

Viva, San Pedro el de la Costa
Que el de Arucas murió,
Por lavarle las piernas
Con agua del Porrón.
A lo que los vecinos de Arucas contestaban:
¨Pulpos y lapas
Agua del Porrón¨.

Hasta hace pocos años a las fiestas de San Pedro y a la Banda de Bañaderos le llamaban ¨Pulpos y Lapas¨.

Se conserva una tradición según la cual el Beneficiado Don José Antonio Rivero(cura Rivero) prometió a los vecinos de Bañaderos y de Montaña Cardones regalar la efigie de San Pedro al primero de estos dos pagos que erigiese en su caserío una ermita. Los feligreses de Bañaderos se dieron más prisa que los de Montaña Cardones en la fabricación propuesta, recibiendo por ello el premio apetecido.

El vecindario de Bañaderos quedó erigido en parroquia el 2 de agosto de 1891, al entonces capellán de la ermita Don Eusebio Hernández de León, lo designaron cura ecónomo de la nueva parroquia la que regentó hasta su muerte ocurrida el 12 de diciembre de 1933.

Información por Dulce Maria Rosales. Textos tomados del libro de Memorias de la Parroquia de Arucas- Padre Marcelino Quintana Miranda.
Fotos: Juan Díaz Báez

Procesión de “El Retiro”, a la Virgen de la Soledad de la Portería

Nuestra Señora de la Soledad de la Portería

No sé decirte en verdad
lo que venero y admiro,
tu procesión “del Retiro”,
Madre de la Soledad.

Procesión de El Retiro

En la noche solemne y silenciosa
como sumida en religioso anhelo,
el clarinete con gemir de duelo
dice en el aire su canción llorosa.

Se ve avanzar la imagen milagrosa,
prendida en las manitas el pañuelo,
y del manto de rico terciopelo
envuelta en la negrura suntuosa.

Bajo el palio magnífico y severo
destaca el porte señoril y austero,
y parece más triste en su tristeza
al vaivén de los cirios la Señora:
¡Esta es la noche en que la Virgen llora…
y esta es la noche en que Las Palmas reza!

                            Ignacia de Lara Henríquez

A la Santísima Virgen de la Soledad de la Portería

A Nuestra Señora de la Soledad de la Portería

 A la Santísima Virgen de la Soledad

Eres rosa de pálida blancura
Marfileña…sumida en el quebranto
De un pesar que te hiere tanto y tanto
Cual mar tempestuoso de amargura…
¡Virgen Santa! Tu celestial figura
en la tarde sin par del Viernes Santo
se lleva entre los pliegues de tu manto
la compasión de toda criatura.
¡Hay un dolor inmenso en tu mirada…
¡Tan hondo es ese abismo…cual ferviente
es el amor de tu alma torturada!
¡Y llevas en tus labios dibujada
el ansia de besar aquella frente,
con crueles espinas traspasada!
María del Carmen Barber (Semana Santa de 1964)

≈ ≈≈

Noche de Viernes Santo

La ciudad se agrupa en torno a su Virgen y la acompaña en la noche de su pena.
Las sombras de las calles se van iluminando al paso tembloroso de la imagen.
En el cielo se encienden otras luces, y entre cielo y tierra la brisa del mar trae por encima de
las blancas azoteas el rodar de las olas.
Las puertas del templo, cuajadas de luz, se abren como ofreciéndole el único puerto seguro para
su congoja.
La Virgen se detiene.
Es la última vez que aguardará inútilmente a su Hijo antes de recogerse.
               Claudio de la Torre, a Nuestra Señora de la Soledad de la Portería.

A Nuestra Señora de la Soledad de la Portería

Soledad de la Portería

A Nuestra Señora de la Soledad de la Portería

QUE cuajado dolor va por tus ojos,
por tu frente, por tu rostro, todo adolorido,
Madre de soledades, que has venido
a llorar por el Hijo Omnipotente.

Porque parte soy de esa simiente,
mírame el corazón; cómo me aflijo
por tan amarga fuente abrir al Hijo
de tu amor y mi amor, de penitente.

Perdón por esas sales de tu llanto.
Perdón por producirte tal quebranto.
Por ser parte, en tu pena y en su muerte:
ya que de una cruz su amor pendiendo,

irá en cuantos siglos queden, sean,
a estos sus pobres hijos redimiendo.
A estos también tus hijos: que El te diera
en una triste y trascendente hora…

(En hora sin igual: postrera hora,
en la que manó sangre -de ti, llanto-;
en la que enlutando el aire su agonía,
inútil fue la lanza a su quebranto…)

Qué crecidas, qué enormes soledades
las tuyas; cómo las siento yo y tus bondades,
Madre de todos los que la han perdido.
Que si el corazón me siento derrumbado,

me siento derrumbado y sin sentido
porque su amor me fuera ya amputado;
fundido veo en tu rostro, si te miro,
refugio del amor desamparado…

Virgen la toda herida, si puñales;
perdone tu piedad tantos rigores;
los que sufriste e inconscientes, dimos.
Perdón por cuantos dolores te inferimos,
Madre de las más solas soledades…

                           Chona Madera

  ∼

Nuestra Señora de la Soledad de la Portería (Las Palmas de Gran Canaria)

Corona de los Siete Dolores de Nuestra Señora de la Soledad de la Portería

Soledad de la Portería

Corona de los Siete Dolores de Nuestra Señora de la Soledad de la Portería

Primer Dolor

La Profecía de Simeón

Madre de la Soledad, ayúdanos a tener en cuenta el dolor de todas las madres de mundo que contemplan para sus hijos un futuro incierto por la guerra o la injusticia, el hambre o la miseria, el chabolismo o la violencia doméstica.

Padrenuestro, siete avemarías, y un gloria

Segundo Dolor

La huida a Egipto

Madre, que conociste el desgarrón de abandonar tu tierra para poner a salvo tu vida y la de tu Hijo. Ayúdanos a prestar todo nuestro apoyo a los refugiados, a los inmigrantes forzosos, y a los desplazados por cualquier tipo de injusticia.

Padrenuestro, siete avemarías, y un gloria

Tercer Dolor

El niño perdido y hallado en el templo

Madre Dolorosa, te rogamos por todas las familias, y te pedimos que todos nosotros seamos desinteresados y pacientes en la construcción de la fraternidad familiar. Concédenos ser en el seno de nuestras familias fuente de unidad y de amor, teniendo como modelo a tu familia de Nazaret.

Padrenuestro, siete avemarías, y un gloria

Cuarto Dolor

María en la Vía Dolorosa

Santa María, Señora de la Dignidad, tú eres la cumbre de la grandeza y dignidad femeninas. Te pedimos por todas las mujeres del mundo, para que nos ayudes a valorarlas en toda su dignidad humana, por la construcción siempre incompleta de la gran hermandad universal que es la Iglesia.

Padrenuestro, siete avemarías, y un gloria

Quinto Dolor

La crucifixión de Jesús

María, Virgen Madre en el Dolor, tu estabas allí como Madre y como figura de la humanidad nueva, solidaria con los que caen más bajo. Concédenos descubrir las cruces de nuestra sociedad y mostrarnos como hermanos sinceros, sin hipocresía, de todos los que participan de la Cruz de Cristo.

Padrenuestro, siete avemarías, y un gloria

Sexto Dolor

El descendimiento

María, Madre angustiada con el hijo muerto en los brazos, ayúdanos a vivir el amor incluso dentro del dolor. Te imploramos que siguiendo tu ejemplo, sepamos acompañar a los demás en sus propias soledades.

Padrenuestro, siete avemarías, y un gloria

Séptimo Dolor

La sepultura de Jesús

¡Virgen de la Soledad de la Portería! Te pedimos por todos tus hijos cofrades y devotos, por todos los que nos han precedido en la fe y devoción a ti, nuestra celestial portera. Haz Señora, que al deshacerse nuestra morada terrenal, adquiramos un lugar en la mansión eterna de la Gloria.

Padrenuestro, siete avemarías, y un gloria

Oración a la Virgen de la Soledad de la Portería

¡Virgen de la Soledad! Que quisiste de un modo admirable hacer objeto de tus predilecciones a esta ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, colmándola de tus bondades desde la portería del humilde convento de San Francisco de Asís en donde fue colocada tu imagen: haz Señora que todos los que te invoquen encuentren en ti y en la comunidad cristiana consuelo y ayuda en las tristezas y penalidades de esta vida; y al salir de este destierro, te encontremos en los umbrales de la eternidad, para que junto a Jesús, tu Hijo y Señor nuestro, seas para todos, verdadera Puerta Celestial. Amén.

≈ ≈ ≈

Nuestra Señora de la Soledad de la Portería 1

Nuestra Señora de la Soledad de la Portería (Las Palmas de Gran Canaria)