A la Virgen de Montserrat

A la Virgen de Montserrat

¡Madre de Dios! en los revueltos marea
faro de salvación!
Vengo a rendir, feliz, en tus altares
no un canto, una oración!

Al doblar en tu templo la rodilla
descendió sobre mí
rayo de luz que aún a mis ojos brilla:
oré, lloré, creí.

Entre cantos y mística fragancia
un mes allá alcancé,
y renació en mi pecho de la infancia
la combatida fe.

Abiertos ver los cielos soberanos!
Cual bajo pedestal
hollar la tierra y las ansiosas manos
tender al ideal!

¡Suprema aspiración, santa ventura!
¿Y por qué, cielos, por qué
inseguro resbala en esta altura
mi vacilante pie?

¡Ah, Madre, Madre! el vértigo del mundo
me arranca de tu altar;
yo no sé resistir, y al infecundo
campo vuelvo a luchar.

Mas, sí otra vez del desigual combate
el polvo embriagador,
eclipsa al alma, que el cansancio abate,
del cielo el resplandor,

de la luz que inundó mi pensamiento
de tus aras al pie,
para que alumbre mi postrer momento
un rayo guardaré.

                     Teodoro Llorente

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s