Dos tallas de San Martín de Porres, del escultor cordobés Manuel Romero Ortega

Convento de la Santa Cruz - Vitoria (Alava)

Convento de la Santa Cruz (Vitoria – Álava)

Iglesia El Rosario (El Salvador)

Letanías

Iglesia de El Rosario (El Salvador, San Salvador). Fue requerido por los Padres dominicos de El Salvador para la restauración de la imagen de Nuestra Señora del Rosario, patrona de San Salvador, dejando una huella impresionante. Además, realizó para la iglesia esta impresionante imagen de San Martín de Porres.

Manuel Romero Ortega nace en el pueblo de Torrecampo (Córdoba) el 15 de enero de 1927. Desde muy joven muestra grandes dotes creativas, realizando sus primeros pinitos como escultor con algunos trabajos en madera. A la edad de 14 años marcha con su familia a Madrid, iniciando sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios. Muy pronto sobresale por su virtuosismo; convirtiéndose en el alumno predilecto de su profesor, el conocido escultor José Capuz. A pesar de los ofrecimientos para que fuera profesor monta su propio taller, donde comenzará a difundir sus valiosos trabajos como imaginero. Realizó multitud de obras para la Orden de Predicadores -tanto en España como en Sudamérica-, casi de una intensidad insospechada (Virgen del Rosario, San Alberto Magno, San Juan Macías, San Pedro Mártir, San Luis Beltrán, etc.), que en buena parte se encuentran en el Museo Dominicano de Caleruega (Burgos). También para los Padre Dominicos dio vida a las primeras imágenes de Fray Martín de Porres, cuando todavía era beato y no había sido declarado santo.

El estilo de Don Manuel era depurado y de gran personalidad, pues esculpía con la técnica de la talla directa. A partir de los años 60, y según las directrices del Concilio Vaticano II, su estilo fue suavizándose y tomando formas más elegantes. Continuador de la tradición de grandes imagineros del pasado, sus creaciones están dotadas de una gran calidad de estilo clasicista. Las obras de este célebre artista, prolífico y de manos prodigiosas, se encuentran repartidas por España y países de Ámerica. Esculpió varias imágenes de Fray Martín por el que sentía un especial cariño: Convento de los Padre Dominicos de El Salvador, Iglesia de El Rosario (El Salvador), en Illinois (EE.UU), Convento de las Madres Dominicas de Vitoria (Álava) y algunas otras más del santo mulato. Manuel Romero, un hombre sensible, además tuvo la necesidad de escribir un libro de poemas, “Cantos de Soledad” (1995), dedicado a su hijo muerto en plena juventud. Sus palabras reflejan su tristeza y desconsuelo, pero también esperanza y cielo. Como su obra misma. Fallecería en Madrid en 1995.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s