Sierva de Dios Sor Teresa Chikaba, O.P., “la Santa Negrita”

Sierva de Dios Teresa Chikaba 1

Sierva de Dios Sor Teresa Juliana de Santo Domingo Chikaba, Sor Teresa Chikaba (Cuadro al óleo de Blanca Chávarri, 1961)

¿Será la primera dominica contemplativa de raza negra elevada al honor de los altares? Salamanca nos conserva el recuerdo de “la Santa Negrita”, como era comúnmente llamada.

Nació en 1676, hija de rey de la costa occidental africana. De su patria sabemos que fue evangelizada por los capuchinos después de 1686, y que pertenecía a la Guinea. Su biógrafo llama a ese reino “Mina Baxa del Oro”. Ella recibió el nombre de Chikaba y estaba destinada a ser la heredera del trono. Pero, desde su niñez, su alma palpaba una inquietud desbordante en la búsqueda espiritual y su encuentro con el Dios verdadero que no conocía pero que sentía con fuerza. La venturosa aparición de la Virgen con el Niño Jesús -que mostraban una blancura inmaculada-, en un manantial cercano a su casa, la conmovió sobremanera para siempre.

A los diez años de edad fue capturada en una playa por un navío español. Fue bautizada en Santo Tomé y desembarcada en Sevilla. Por su condición de princesa real no corrió la suerte de otras esclavas; fue llevada a Madrid y presentada al rey Carlos III, el cual la confió a los cuidados de los marqueses de Mancera. Estos, al principio, la trataron más como hija que como esclava.

Posteriormente, rechazaría un ventajoso matrimonio con un príncipe de su tierra, llegado en 1700 a la Corte de Madrid, enviado desde Francia por Luis XIV.

Intentó ingresar en un convento, pero fue rechazada en todos los de Madrid por ser negra. Finalmente, entró en el convento de terciarias dominicas de la Magdalena, vulgo de la Penitencia, de Salamanca. Sin embargo, el obispo no permitió, en un principio, que entrara más que en calidad de sirvienta de la comunidad. Más tarde se le concedió tomar el hábito. Hizo su profesión solemne el 29 de junio de 1704, con el nombre de Teresa Juliana de Santo Domingo.

Después de llevar una vida virtuosísima en el convento durante 44 años, murió el 6 de diciembre de 1748. El Capítulo Provincial de los dominicos, celebrado el año siguiente en Toro, hace un acabado elogio de esta santa religiosa. Sus restos reposan hoy en el convento dominicano de las Dueñas de Salamanca.

De su biografía, escrita por el R.P. Don Juan Carlos Pan y Agua (Paniagua), teatino, se hicieron dos ediciones en doce años, en 1752 y 1764. Imprescindible para profundizar en su vida es el libro de Sor María Eugenia Maeso, “Tshikaba, la princesa negra” (1998), un breve y acertado compendio de la obra de Panigua.

Destacó esta religiosa excepcional por una devoción ardentísima a la ecucaristía (adorándola o en actitud de adoración la representan todos sus retratos). También fue extraordinaria su devoción a la Virgen María, que tuvo intervenciones especiales en todas las etapas de su vida espiritual: desde el mismo momento del bautismo, pasando por la crucial aparición mariana del manantial hasta, finalmente con los años, emprender el viaje final de su vida.

Practicó todas las virtudes en grado heroico: una caridad a toda prueba, sobre todo en el cuidado de las enfermas de la comunidad, en la oración por los pecadores, los infieles y las almas del purgatorio; una fe y una confianza heroicas en las pruebas que el Señor le envió; desprecios y persecuciones que, primero en casa de los marqueses y después en el convento, se levantaron contra ella por el solo hecho de ser negra.

De su pureza angélica dejó constancia el Capítulo de Toro al decir de ella que “murió habiendo vivido 72 años sin mancha de pecado mortal”.

Fue constante su oración, y practicó grandes penitencias. Edificó a toda Salamanca con sus virtudes y con sus dones de curaciones, profecía y consejo. La ciudad conserva todavía el recuerdo de sus virtudes y los abundantes milagros realizados por su intercesión.

Sor Teresa Chikaba 2

Oración (uso privado)

Dios de misericordia, que derramaste en tu Sierva Sor Teresa Chikaba, ya en sus primeros años, un deseo profundo de buscar la verdad, el espíritu de oración y de adoración y el servicio sacrificado a los hermanos; concédenos, por su intercesión, la gracia de penetrar en la verdad de tu Palabra y la solicitud por los más pobres y necesitados. Por Jesucristo nuestro Señor.

(De conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, en nada se pretende prevenir el juicio de la Iglesia. Esta oración no tiene finalidad alguna de culto público)
* Oración y texto tomados de su estampa devocional

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3 comentarios el “Sierva de Dios Sor Teresa Chikaba, O.P., “la Santa Negrita”

  1. josepadilla dice:

    querio saber mas de la vida de la hermana juliana de santo domingo

  2. Igor Lujan Furquim Queiroz dice:

    Magnífica a história de Sor Teresa Juliana. Gostaria muito de conhecer mais sobre os seus escritos e poesias.
    Agradeço pelos artigos deste website.
    Peço perdão por ter comentado em português; tenho dificuldades em escrever em castelhano, apesar de adorar ler nesta belíssima língua.

    Um abraço de um irmão católico do Brasil.

    Salve Maria Imaculada.

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