A la Virgen del Carmen

A la Virgen del Carmen

Madre por siempre admirada,
dime quién te ha hecho tan bella
que del mar eres faro y dulce estrella,
la que me guía con su llamarada;

de la tierra prenda que en el pecho
tu escapulario deja marcada huella,
hasta ti acudiré raudo cual centella
allá con mi expirar en el frío lecho;

del firmamento luz llena de gracia divina
que a mi triste corazón convierte,
con tan sólo pensar en llegar a verte
siento que el alma se me ilumina.

Vigilia de la familia eres nuestra paz viva,
que no deseo tenerte por un día recibida
sino que permanezcas para toda una vida:
¡Cuídame para no ser pobre alma cautiva!

En tu nombre, Santísima Virgen del Carmen
y Santa María del Monte Carmelo,
se encuentra la flor perenne venida del cielo
a la que con tierna reverencia le digo: Amén.

                                            José J. Santana

(A la Virgen del Carmen de la iglesia de San Gregorio, Telde)

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A la vida que es gracia

A la vida que es gracia

Canta un canto sencillo y alegre como la vida
que es púrpura salvaje y arrecife espumoso,
himno y agitación de las criaturas,
como la vida que es amor, que es alegría,
como la vida que es gracia…

Mi alma balbucea como un niño los nombres
de las cosas y se embriaga…

Tú sola, oh Vida,
la única gracia nos conservas,
el gozo elemental, inocente,
de sentirte fluir
por nuestros más remotos cauces
hasta el mismo instante
en que mecemos a la tristeza
en nuestros brazos como a un ángel
atormentado de insomnios,
como a un ángel mustio
que desmayara sobre nosotros,
reflejando un mundo vago e impuro
en la gracia borrosa de sus pupilas…

                            Ricardo Molina

TODO

Todo

Todo está hecho para acercarnos a Dios
y sin embargo Dios nos parece indescifrable.

¿No nos habla de Dios
el día poblado de agonías y de confianza?
¿No nos habla de Dios la lluvia
en su edad de ternura luminosa?
¿No nos hablan de Dios el desamparo y la muerte?
¿No nos habla de Dios el amor?

Todo nos acerca a Dios:
la amargura y la inquietud,
la constancia y la pasión.
Todo cuanto es perfil de sufrimiento o de júbilo
es la manifestación de Dios.

               Jean Aristeguieta

Lo efímero

Lo efímero

REBELDE va lo efímero. Diría
que lo diminutivo ya no sabe
vivir de sí, de suyo; que no cabe
por donde lo delgado lo ceñía.

Rebelde y solo va por donde iría
sumisamente dueño de su clave.
Si flor, qué breve flor, qué leve si ave.
picoteadora mínima del día.

Tan dulce rebeldía en fauna y flora
condena a furia tanta, a tanto acoso
lo que a morir empieza desde ahora,

que todo se derrumba en un momento
y arrasta lo más débil por hermoso,
pluma y aroma, en su derrumbamiento.

                        Trina Mercader
                 “Sueños ascéticos” (1971)

Plegaria al Corazón de Jesús

Plegaria al Corazón de Jesús

Vuelve tus ojos, de amigo y de hermano,
e infunde en nosotros sentimientos de paz,
de fraternidad y de justicia, que son semillas divinas.
Camina por la senda donde los peregrinos caemos
donde los pies vacilantes, dicen ¡basta! y ya no caminan;
donde el rostro se arruga, decepcionado y cansado de la vida.
Piensa por aquellos que no pensamos más que en lo propio;
por aquellos que sólo miramos el lado humano de las cosas,
por aquellos que nos perdemos lejos de Ti,
y olvidamos tu semblante afable, feliz y regio.
Bendice, Corazón de Jesús, reflejo del amor de Dios;
a los que te buscan y no te encuentran,
a los que dudan y vacilan en la fe,
a los que lloran sin consuelo ni mano amiga,
a los que sólo saben de dolores y caminan bebiendo la copa de la hiel.
Haz, nuestro corazón, semejante al tuyo:
con los mismos sentimientos y donde circule la misma sangre,
con el mismo ritmo e igual movimiento,
con idéntica salud e inquebrantable fortaleza,
con amor sincero y entrega verdadera,
con audacia, valentía y mansedumbre,
con alegría y paz que, sabemos, son estelas divinas.
Y cuando las luchas de los días golpee nuestra carne,
¡danos la vitamina y el tesón de la fe!,
el brillo de la esperanza y el abrigo de la caridad
para que no olvidemos tus santas y buenas promesas.
Corazón de Jesús:
pon paz en nuestras familias y consuelo en todas contradicciones;
ayuda en el día a día e infunde serenidad en el atardecer de nuestra existencia;
bendice cuantos proyectos emprendamos y perdón por nuestros pecados;
llévanos, cara a cara, con los que están fríos para creer en Ti
y danos alegría y optimismo para todos tus sacerdotes.
Que tu imagen, tu cruz, sea en nuestras casas, en nuestro pecho y en nuestro corazón
signo de que eres importante para nuestras decisiones
y la persona más querida en nuestro hogar:
referencia en nuestro ser, vivir y obrar.
¡Gracias, amigo y Señor!

P. Javier Leoz

* * *

El Corazón de Jesús y la Cruz

Letanías al Sagrado Corazón de Jesús

LETANÍAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
(aprobadas para toda la Iglesia en 1891)

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

(A las siguientes invocaciones se responde:
“TEN PIEDAD DE NOSOTROS”)

Dios, Padre Celestial, -…
Dios Hijo, Redentor del mundo, -…
Dios, Espíritu Santo, -…
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios…-
Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre, -…
Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por elEspíritu Santo, …
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, …
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, …
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, …
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, …
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, …
Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor, …
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, …
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,..
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,…
Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo…
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios…,
Corazón de Jesús, templo santo de Dios,…
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo,…
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,…
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad,…
Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor,…
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor,…
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,…
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,…
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,…
Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de lasabiduría, y de la ciencia,…
Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la divinidad,…
Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace,…
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, …
Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados, …
Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia, …
Corazón de Jesús, generosos para todos los que te invocan,…
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad,…
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,…
Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados,…
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, …
Corazón de Jesús, traspasado por una lanza,…
Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,…
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,…
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,…
Corazón de Jesús, víctima por los pecadores, …
Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan,…
Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, …
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,…

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
– Perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
– Ten piedad de nosotros.

Jesús, manso y humilde de Corazón,
– Haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Oración: Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Fiesta de Corpus Christi en La Orotava

Fiesta de Corpus Christi en La Orotava

 I

No es obra de un momento de entusiasmo…
No es fruto que madura en pocos días…
Es la llama que asciende exuberante,
cuando la nutran brasas escondidas.
Es exponente de una fe muy recia,
de la que vive una pujante vida,
y que al llegar el Jueves, que reluce
como el sol en su pleno medio día,
se manifiesta en cantos y en plegarias,
y en las notas de amor más encendidas.
¡Es obra de la fe toda esta obra
de color, de oración y de armonía!
¡Fiesta de Corpus Christi en La Orotava!
¡No se puede soñar gesta más linda!
No hay músico que aprese tanta nota
para elevar un himno con su lira.
Ni hay poeta que encierre con su plectro,
tanta belleza en unas pobres rimas.
Ni hay pintor que traslade al blanco lienzo
la majestad de una policromía,
traducida en alfombras y en tapices,
con relieves de oro y pedrería.

II

¡Fiesta de Corpus Christi en La Orotava!
¡No se puede soñar gesta más linda!,
Ni es posible esculpir en la materia
lo que es alma y es pensamiento y vida.
Milagro eres de fe. ¡Sólo milagro!
Leyenda y tradición. Canto y poesía.
Y es que las flores que, este Jueves, abren
para adorar la Majestad Divina,
las plantó el mismo Dios, en La Orotava,
al plantar el jardín de sus delicias.
Todas las flores de este Valle inmenso
hoy al arte se dan, con hidalguía,
para alfombrar las rutas luminosas
que ha de correr la Santa Eucaristía.
¡Hostia blanca de paz entre colores,
a los que el arte dio rayos de vida!
Y es Orotava cual altar ¡ngemite,
donde adora el Señor toda la Isla.
Gótico altar, que tiene por templete
la cúspide del Teide, que, allá arriba,
es incensario elevando al cielo,
en espirales, la oración continua.

III

¡Fiesta de Corpuis Christi en La Orotava!
¡Con qué placer mi fe te cantaría!
Mas se sienten sin voz, en tu presencia.
las, cuerdas apagadas de mi lira.
Sólo sabe adorar tanta grandeza,
en las horas de paz, mi fantasía.
Sólo puedo decir que este concilio
de amor y de colores y armonía…
Este conjunto de lo más sublime,
que el alma puede meditar tranquila,
no lo ha inventado el arte ni la ciencia…
Que es obra de la fe más encendida.

¡Fiesta del Corpus Christi en La Orotava!
¡No se puede soñar gesta más linda!

  A. Ureña, Salesiano, junio de 1947

Imagen ilustrativa: Óleo de Mohamed Osman. De su exposición “Entre arquitectura y tradición”.

* * *

El arte de las alfombras de La Orotava (Infraoctava del Corpus Christi)

Gozos al Santísimo Sacramento

Gozos al Santísimo Sacramento

Para que mi alma respire
En tu gracia y en tu amor,

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

¡Salve , Santo Sacramento,
Maravilla del amor!
¡Salve, insigne Monumento
De la Gloria del Señor!
Hoy mi alma agradecida
Canta Himnos en tu honor:

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

En la noche de la Cena
En mi pensabas, Jesús,
Y anegado en honda pena
Pensabas en mí en la Cruz.
Tú nunca me has olvidado,
Yo a Ti mil veces, Señor;

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Mientras tu cuerpo precioso
Nos dejabas en herencia,
En un Concilio ominoso
Preparaban tu sentencia.
Y pues sufriste paciente
El ósculo del traidor,

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Por causa de mi pecado
Sudaste sangre en el huerto,
Y tu rostro delicado
Fue de salivas cubierto
Y pues tan grandes afrentas
Las sufriste por mi amor.

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Al ver tus heridas santas
Sangre por mí derramar,
Quisiera, mi bien, tus plantas
Con mis lágrimas regar.
Perdonaste a Magdalena
En premio a su tierno amor;

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Lloró Pedro amargamente,
Porque te negó tres veces,
Y apuró del penitente
El cáliz de amargas preces;
Yo mil veces te he negado,
¿Por qué no lloro, Señor?

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Tus llagas serán el puerto
Que del mal me abrigará;
De mi vida en el desierto
Tu cuerpo será el maná
La Cruz será mi bandera,
Que es del infierno el terror.

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

¡Corazón de mi Jesús,
Jesús de mi corazón!
¡Oh la pasión de la Cruz!
O la Cruz de la pasión!
Quiero compartir contigo
Tus dolores y tu amor,

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Hijo pródigo en el mundo,
Disipé tu santa herencia,
Y manché en el lodo inmundo
La túnica de inocencia.
Hoy vengo, Padre, a pedirte
Una limosna de amor.

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

¡Salve, amable Prisionero,
En los grillos del amor,
De tu pobre carcelero
Divino Libertador!
Yo seré tu centinela,
Mi consigna es darte honor.

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

¡Salve, Principe del cielo,
Que en este trono de amor
Cubres con místico velo
Tu divino resplandor!
Yo será tu cortesano,
Seré tu guardia de honor,

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

¡Salve Prenda de la Gloria,
Testamento del amor,
Que de su muerte en memoria
Nos dejara el Salvador!
Canten ángeles y hombres
Himnos de eterno loor!

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Para que mi alma respire
En tu gracia y en tu amor,

No me alejes de tu mesa,
¡Oh mi dulce Salvador!

Corpus Christi

Corpus Christi

De madrugada, Dios, de madrugada…
Y, ya en las calles, hombres de rodillas
moldean su plegaria de artesanos
—amor, color y aroma entre los dedos—.
Con la rosa y el brezo y la retama
alfombran el camino que, a la tarde,
recorrerás entre el fervor de un pueblo
que te ofrece, sencilla, humildemente,
la sublime oración de su silencio.
Flores y amor, Señor, entretejidos
en tapices tendidos a tus plantas,
engalanan la piedra y el asfalto,
vistiendo la ciudad en tu homenaje.
¡Que bien verás, Señor, desde tu Altura,
esta olorosa, vegetal ofrenda,
que nosotros miramos paso a paso
en difícil —humana— perspectiva!
Da a estos hombres la flor de tu sonrisa
y alfombra sus caminos por la tierra.
Porque se han levantado con el alba
para hacer su oración, arrodillados.

                      Rafael de Sierra

Dentro de mí está Dios

Dentro de mí está Dios

Dentro de mí está Dios
y los caminos alrededor.

Si ando,
Dios se esparce por todos los caminos.

Si hablo,
por todos los caminos va su voz.

En el tacto, sus palmas
son estas mías que os entrego.

Y sus ojos de llanto
son estos míos y estas lágrimas.

Si os amo,
sólo os ama su amor, no mi medida.

Y si os silencio,
cómo me habita Dios en su silencio.

A dádivas, a entregas,
que no daré, si daros
sobrepasa su colmada alegría.

Tomadme.
Que sólo Dios me ofrece o me recibe.

                   Trina Mercader