El Ángelus

El Angelus- J.F.Millet

Oración de la noche

Antes de cerrar los ojos,
los labios y el corazón,
al final de la jornada,
¡buenas noches!, Padre Dios.

Gracias por todas las gracias
que nos ha dado tu amor;
si muchas son nuestras deudas,
infinito es tu perdón.
Mañana te serviremos,
en tu presencia, mejor.
A la sombra de tus alas,
Padre nuestro, abríganos.
Quédate junto a nosotros
y danos tu bendición.

Antes de cerrar los ojos,
los labios y el corazón,
al final de la jornada,
¡buenas noches! Padre Dios

Gloria al Padre omnipotente,
gloria al Hijo Redentor,
gloria al Espíritu Santo:
tres personas, sólo un Dios.

Amén.

(Imagen: “El Ángelus”, de Jean-François Millet)

Santa Rosa de Lima, O.P., la primera flor de santidad de América

Rosa de Lima 1

Así resume el Breviario Romano —”pro festo simplificato”— su vida admirable, apegándose con fidelidad a la verdad histórica, según consta en los procesos: “La primera flor de santidad de la América meridional, Santa Rosa, virgen, nacida en Lima, de padres cristianos, ya desde la cuna empezó a resplandecer con los indicios de su futura santidad, porque su rostro infantil, tomando la apariencia de una rosa, dio ocasión a que se le diera este nombre. Para no verse obligada por sus padres a contraer matrimonio, cortó ocultamente su bellísima cabellera. Su austeridad de vida fue singular. Tomado el hábito de la Tercera Orden de Santo Domingo, se propuso seguir en su arduo camino a Santa Catalina de Siena. Terriblemente atormentada, durante quince años, por la aridez y desolación espiritual, sobrellevó con fortaleza aquellas agonías mas amargas que la misma muerte. Gozó con admirable familiaridad de frecuentes apariciones de su Angel Custodio, de Santa Catalina de Siena y de la Virgen Madre de Dios, y mereció escuchar de los labios de Cristo estas palabras: “Rosa de mi corazón, sé mi esposa”. Famosa por sus milagros antes y después de su muerte, el papa Clemente X la colocó en el catálogo de las santas vírgenes”.

Oración

Oh Dios Todopoderoso, fuente de todo bien, que has querido que Santa Rosa floreciera en las Indias con el encanto de su virginidad y paciencia, y para ello la previniste con el rocío de tu gracia: concédenos a nosotros tus siervos, que corriendo en pos de sus perfumes suavísimos, merezcamos ser el buen olor de Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por todos los siglos de los siglos. Así sea.

Santa Rosa de Lima

Festividad de Santa Rosa de Lima, O.P.

“Santa Rosa de Lima, la alegría de Dios”, por el P. Ángel Peña (Libro pdf)

El Inmaculado Corazón de María

corazón de maría (2)

Al llegar el octavo día de la fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen a los cielos en cuerpo y alma declarado ya dogma de fe por la Santidad de Pío XII colmando los deseos de toda la cristiandad que desde larga tradición tenía y creía cosa cierta que la excelsa Madre de Dios había sido asumida en cuerpo y alma a los cielos después de su Hijo por los méritos de sus buenas obras, por las grandes virtudes que en Ella habían resplandecido, por sus grandes tribulaciones que une a las de Cristo por la salvación de los hombres, por la imitación y acercamiento a su Hijo en cuanto que era su Madre, motivos todos que eran suficientes para ser levantada a tanta gloria y que la exceptuaban de la condición a que—como castigo y pena estaba sujeto el resto de la humanidad, la Iglesia ha establecido en su liturgia una nueva fiesta para presentar al mundo a esta gran Señora bajo otra modalidad con la evocación de su Corazón Inmaculado.

Es que ese hecho de la Asunción de la Virgen en cuerpo y alma a los cielos no podía suponer el término de sus grandezas ni el fin del encargo que le había hecho en el calvario el Hijo del Hombre agonizante de cuidar y ser la intercesora de la humanidad al decirle aquellas sublimes palabras: «MULIER, ECCE FILIUS TUUS».

Ahora cuando se encuentra junto a su Dios y junto a su Hijo en la misma forma en que se encuentra durante su vida mortal, es cuando empieza en verdad su patrocinio en favor de los hombres.

Por eso no podemos tener como extraña esta nueva forma en que se la empieza a venerar, presentando su Corazón Inmaculado como refugio de la humanidad pecadora y como signo seguro que entrega al hombre para conseguir su salvación.

Al terminar su vida mortal, ser asumido en cuerpo y alma para ser coronada por la Trinidad Beatísima que coloca en sus sienes triple corona porque el Padre la corona como su Hija, el Hijo como su Madre y el Espíritu Santo como su Esposa, era necesario empezara a cumplir, a seguir aquella mediación empezada en la tierra al concluir en ella Cristo la misión que había traído.

Nunca mejor podía hacerlo que ofreciendo su corazón, aquel corazón de Madre buena que sufre y sangra sin ser traspasado por una lanza para que su sufrimiento y su sangre puedan tomarse también para rescatar el hombre de su pecado.

Y aunque lo muestra rodeado de las espinas con las cuales los hombres ingratos lo hieren a cada momento con sus blasfemias y con sus ingratitudes como dijo la misma Virgen a Sor Lucía, la vidente de Fátima, en una de sus apariciones, sin embargo nos llena de esperanzas porque el fin es señal de su inmenso amor hacia nosotros, toda vez que el corazón se toma y se le tiene como sede exclusiva y única del amor que con sus dulces latidos ofrece como medio para conseguir nuestra vida eterna.

Al venerar este Corazón como centro de toda la vida física de María, se venera el símbolo psicológico de su Corazón de mujer y de Madre en la obra redentora de la humanidad.

P. Carlos Delgado y Delgado. Santa Cruz de Tenerife

Oh Corazón Inmaculado de María, Maestra y guía de los hombres: aumentad la fe de los pueblos; fomentad la piedad; sostened las familias verdaderamente católicas; apagad los odios y venganzas con que se abrasa el mundo.

Omnipotente sempiterno Dios, que en el Corazón de la Virgen Santa María preparaste una morada digna del Espíritu Santo: concede propicio; que celebrando devotamente la fiesta del mismo Inmaculado Corazón, podamos vivir según tu Corazón. Por N.S.N.J. Amén.

Pío XII, después de consagrar a todo el género humano al Inmaculado Corazón de María, para ponerlo bajo la protección de la Madre del Salvador, decretó el 4 de mayo de 1944, que toda la Iglesia celebrase anualmente una fiesta en honor del Inmaculado Corazón de María, el 22 de agosto, día de la octava de la fiesta de la Asunción. Posteriormente, en 1970, llevados por los principio señalados por el Vaticano II se reforma el calendario y el santoral litúrgico. Entre otros cambios, la fiesta del Corazón de María se trasladó al día después del Sagrado Corazón de Jesús.

Madre Teresa María de Jesús Ortega Pardo, priora dominica

Sierva de Dios Teresa María

I. SEMBLANZA BIOGRÁFICA

Su biógrafo y excelente escritor, L. Galmés la ha llamado “Resonancia de amor eucarístico”. Esta y otras muchas frases le cuadran admirablemente porque pueden atribuírsele los más diversos títulos como “Ciclón eucarístico”, “Volcán eucarístico”, “Prodigio eucarístico”, etcétera. Quienes tuvieron contacto directo con Teresa Ortega dan testimonio unánime de su amor y devoción por el Misterio Eucarístico. Manifiestan que quedaron profundamente impactados por su ardiente palabra cuando se refería al Sacramento del Amor.

Era ciertamente un corazón enamorado de Cristo Sacramentado. Sus escritos electrizan al lector lanzándolo a una vida de intimidad con Jesús oculto bajo las especies eucarísticas. Resulta siempre útil recordar los datos principales de su andadura terrena, que ofrecemos como una abreviada ficha biográfica.

Nació en Puente Caldelas, pueblecito de Pontevedra la Nochebuena del año 1917. Fueron sus padres José María Ortega Ijazo y Manuela Pardo Valdomar. Sangre aragonesa y gallega se mezclaron para formar la suya, mezcla armónica de reciedumbre y dulzura en difícil síntesis. En su tierra natal pasó los primeros años de su vida. Trasladados sus padres a Teruel, aquí le sorprende la Guerra Civil Española (1936-1939), sufriendo el terrible asedio en el Seminario, durante una heroica resistencia. Prisionera de las hordas revolucionarias comunistas fue llevada con todos los suyos a Segorbe y más tarde a la cárcel de Valencia.

Terminada la guerra cursa los estudios de Bachillerato en Valencia, durante los años 1940-42. Sigue estudios de Filosofía y Letras en las Facultades de Valencia y Zaragoza donde obtiene la Licenciatura el 13 de mayo de 1946. Finalizada su carrera se entrega por completo al apostolado, como Presidenta Diocesana de Acción Católica dejando una imborrable huella en diversos centros parroquiales y en el campo universitario además de su testimonio en el sector del mundo rural. Nombrada oficialmente Vocal de Propaganda de la Juventud Femenina de Acción Católica de la Archidiócesis de Zaragoza dio en este cargo toda su medida formando una generación de auténticas apóstoles.

Poseía extraordinarias cualidades humanas y sobre todo un temple inaccesible al desánimo. Por eso toda su actuación apostólica producía una impresión imborrable. Su actuación como formadora y propagandista produjo abundantísimo fruto en los miembros de la Acción Católica Femenina de diversas provincias españolas donde se desplazaba, siempre disponible cuando se le llamaba. Abnegada e incansable, ferviente y comunicativa sembró con generosidad la semilla fértil del Evangelio.

El 8 de diciembre decide “encerrar su impotencia en la Omnipotencia de Dios” según su propia expresión, ingresando en el Monasterio Jerónimo de Santa Paula de Sevilla. El 19 de octubre de 1957 fue trasladada al monasterio dominicano de “Madre de Dios” de Olmedo, con licencia de la Santa Sede, estando de acuerdo los superiores de ambas Órdenes en atención a la misión providencial que Dios marcaba para ella en dicho monasterio dominicano donde vivió con admirable fidelidad su vocación contemplativa.

Emite la Profesión solemne el 15 de septiembre de 1960. y el 23 de diciembre del mismo año fue postulada para su primer priorato viéndose confirmada para este cargo por la Santa Sede el 7 de febrero de 1961. A partir de esta designación fue sucesivamente reelegida como Priora y Madre de este Monasterio al que supo imprimir un ritmo vitalizante netamente contemplativo y dominicano. Como fruto ubérrimo de esta reforma —llamémosla así— van surgiendo nuevas fundaciones en Puerto Rico y Angola.

El 20 de agosto de 1972 muere santamente después de una octava intervención quirúrgica, como grano enterrado en el surco de la Iglesia. El testamento espiritual para todos sus monasterios constituye la síntesis de su edificante espíritu monástico: Silencio y Contemplación. Su fama de santidad comenzó pronto. El 29 de julio de 1999 el Sr. Arzobispo de Valladolid, D. José Delicado Baeza, ordenó que se abriera el Proceso sobre la vida, virtudes y fama de santidad de la Sierva de Dios Teresa María de Jesús Ortega, decretando la introducción de su Causa.

La apertura oficial del proceso de Canonización tuvo lugar el 14 de octubre de 1999, en su propio Monasterio de Olmedo, bajo la presidencia del Sr. Arzobispo Metropolitano. La clausura, presidida por el actual arzobispo, Exmo. Y Rvdmo. D. Braulio Rodríguez Plaza, tuvo lugar el 18 de julio. Las actas de este proceso ya han sido entregadas a la Congregación de la Causa de los Santos en Roma.

Estas breves singladuras de su itinerario histórico nos revelan la imagen de una egregia mujer de extraordinarios valores humanos y sobrenaturales. Quienes la conocieron y permanecieron muy cerca de ella nos la describen como una religiosa agraciada y simpática. Inteligentísima y superdotada. De una agilidad mental rápida y fina, que se manifestaba en las conversaciones de alto estilo. Sus escritos certifican que poseía una imaginación brillante y agudamente creativa. Poseía enorme facilidad para hablar y escribir. Sabía cincelar frases breves, densas de contenido.

Hacía gala de una voluntad de acero, incapaz de doblegarse ante ningún obstáculo y convertida en una fuente de energía muy exigente para consigo misma. Sus virtudes brillaron sobre todo en sus enfermedades, ya que seguía trabajando con la mayor normalidad como si no tuviese nada. Sensibilísima en todo, mostraba una exquisita delicadeza femenina. Alegre, positiva, optimista, abierta. Y muy sincera, ya que para ella la verdad constituía siempre un valor primario y fundamental. Por encima de todos los valores descritos emergía uno que con rasgos propios justifica lo que fue y lo que hizo Madre Teresa María. Fue, sin duda, la intervención divina, la gracia auxiliadora de Dios y su amor de predilección para con ella que supo corresponder con heroica generosidad.

El secreto de su vida monástica hay que buscarlo y encontrarlo en la Eucaristía. Vivió el misterio eucarístico apasionadamente y así se explica que pasara prácticamente noches enteras en adoración ante el sagrario a pesar de su frágil salud. Sabía por experiencia que en el Tabernáculo estaba la fuente “para cargarse de amor y poder derramar al Amor, repartiéndolo a los demás. Con Jesucristo vivo en la Eucaristía llegaría a los cinco continentes. Como Domingo de Guzmán, que no podía evitar las lágrimas cuando celebraba Misa, Sor Teresa María encontraba en la Eucaristía el entusiasmo apostólico y misionero que hizo de su Monasterio un semillero de fundaciones: Puerto Rico, Angola, Curagao, Taiwan, Argentina, Grecia, Camerún, Corea.

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II. TEXTOS ANTOLÓGICOS

Seleccionamos algunos que nos han parecido especialmente significativos renunciando, por exigencias de espacio, a otros muchos todos ellos reveladores de su gran personalidad monástica eucaristizada hasta un grado que solo Dios conoce.

  1. La Eucaristía nos convierte en una transparencia de Dios.

Mírale a los ojos y mira a ver a qué sabe Dios en la Eucaristía, y apóyate en Él sin miedo porque el que se apoya en el pecho de Dios es teólogo. Y aprovecha para arrancarle virtudes teologales y sus misterios. Dios te dirá sus secretos. Aprovecha tú el misterio de la Eucaristía para hacerte con la sabiduría de Dios, con esos secretos eternos de Dios, que son tuyos y de los demás.

  1. La Misa misterio de la Iglesia.

La Misa es la Iglesia en plenitud y en desarrollo de toda su jurisdicción. Nunca podrá hacer la Iglesia una cosa más grande que ésta. Esto es mucho más perfecto que el misterio de la resurrección de Lázaro, sin comparación. No hay milagro que se compare a éste. El momento de la transubstanciación es esa hora en que se produce el fíat creador en que un sacerdote con poderes de Dios, con poderes de Cristo realiza el más maravilloso de los milagros. Esa hora por la misericordia infinita de Dios nos la regala El todos los días.

  1. Gracias por la Eucaristía de cada día.

Gracias por mi Eucaristía de todos los días. Gracias por mi comunión de todos los días. Gracias porque al darme todo ese misterio de gracia, yo no entiendo nada de lo que me das. Gracias por ese misterio profundamente desconocido, del que no se nada, no conozco nada. No son lo sentidos los que me hablan de la Eucaristía, no es lo que yo veo, lo que yo toco. Es lo que yo creo. Es el Misterio de la Fe. Gracias por la Gracia de las gracias: el centro de las gracias es un Dios que vive en nosotros.

  1. Soñar con el Sagrario, sedientos del Pan divino.

Dame unos ojos nuevos, los tuyos mi Dios, para profundizar en Belén, en Nazaret, en el Gólgota, en el Pan. Dame hambre, dame sed para que me acerque a este Pan que exige hambrientos. Soñar con el Sagrario, soñar con la comunión de cada mañana, soñar con el trigo limpio de mi Dios hecho Pan. Ir como loco en busca de mi tesoro. Buscarle como le buscaba María en la mañana de la Resurrección. Comerle con hambre y preparar el alma para volverá tener hambre de nuevo. Fundirme con la Hostia de nuestras misas y ser una hostia viva que se de y se reparta para que todos coman (…) Ten sed de Eucaristía, ten sed de mirarle a los ojos.

  1. Oír los latidos del Corazón de Cristo Sacramentado.

Oiríamos los latidos del Corazón de Cristo si nos acercásemos a los secretos profundos de nuestros Sagrarios. El ejemplo vivo y la fuerza misteriosa que nos sostiene y empuja la tenemos en el secreto de Dios-Hostia. Ahí reside la fuerza de nuestra entrega y la de nuestra perseverancia. Ahí espera, ahí me espera. Ahí me cita en la noche interminable de su anonadamiento infinito. Ahí me espera sin cansarse de llamarme, y ahí me espera para dar fuerza a mi esperanza, para dar alivio a mi sequía y para ayudar mis impotencias.

  1. La Eucaristía enseña a ser grano de trigo.

Me impresionó siempre la Eucaristía. Ahora un poquito más que siempre. Debe ser que toda mi vida se ha forjado al calor de la Eucaristía. El Sagrario explica todo lo que soy, lo que tengo. Grano de trigo: i Que misterio encierra tu muerte, tu caída en el surco. Cuéntame tus secretos de destrucción, o no, mejor que calles, que te ignores, que no sepas hablar de ti, pensar en ti. Grano de trigo: calla, silénciate en el surco para siempre.

  1. La Misa, hecha vida.

No hay más que una Misa, una Hostia, un Sacerdote, un Ofertorio. Y esa Misa es mía por derecho propio en la actual economía de la gracia, pero ello encierra unas exigencias exhaustivas de expropiación total. En esa Hostia santa no está solo Cristo-Cabeza, sino el Cristo total con todo su peso, con toda su fuerza. Nuestra vida, Señor, es tu Vida. Nuestra vida es nuestra consagración, es tu Consagración.

  1. María en el Misterio de la Eucaristía.

Ella hará tu vida. Es la era de donde salió el grano. Acércate a la era, y te dará a comer el trigo de Jesús y ya no tendrás hambre. La Eucaristía sabe a Vida Eterna y sabe a María, porque la carne que se nos da en la Eucaristía es carne tomada de María. La Eucaristía sabe a María, sabe a Madre, sabe a eternidad, a Vida Eterna.

Además de los textos antológicos citados podríamos aducir numerosos testimonios escritos que iluminan poderosamente la personalidad intensamente eucarística de la eximia contemplativa de Olmedo. Sean suficientes los que hemos presentado. Si los meditamos y los asimilamos conseguiremos consolidar, más y mejor, nuestra piedad eucarística adoradora y reparadora. Quiera el Señor concedernos como a ella la gracia de que nuestra vida cristiana se alimente y se abrase en la Eucaristía.

Andrés Molina Prieto, Pbro. (“La revista del Santuario”, nº21, 2006)

Enlace recomendado: 

Sierva de Dios Teresa María Ortega Pardo, O.P.: una resonancia de amor eucarístico

Nuestra Señora de la Soledad de la Paloma

Cuadro Nuestra Señora de la Paloma

Virgen de la Paloma

¡Virgen de la Paloma, casta y buena; sois de todo mortal tierno consuelo…!

La entrañable historia tiene su origen en los últimos años del siglo XVIII, concretamente en 1787, en la Villa de Madrid. Un grupo de chiquillos encontraron un cuadro de la Virgen de la Soledad entre los leños apilados en una tahona de la vecindad. Una humilde vecina de la calle de La Paloma, María Isabel Tintero, al verlo en manos de los niños -que lo usan inocentemente para jugar- y temiendo que fuera dañado de manera irreversible, lo pone a salvo comprándolo por unas pocas monedas. Era una copia, en aquella época muy popular, de la imagen de Nuestra Señora de la Soledad del Convento de la Victoria (demolido con la desamortización de Mendizábal y que pertenecía a la Orden de los Mínimos, congregación fundada por San Francisco de Paula). Una vez restaurada la pintura, la coloca en la portería de su propia casa. Una noche, Doña Isabel buscando consuelo a sus penas se postra ante el cuadro y comienza a rezar. Entonces, un resplandor aureola la imagen de la Virgen y la piadosa mujer queda en éxtasis durante horas, desapareciendo la causa de sus pesares.

El marqués de Casa-García Postigo, alcalde de Madrid, refirió el hecho por escrito en 1791, informando que “... resulta que la expresada Isabel Tintero, mujer de Diego Charco, de ejercicio cochero, viendo a principios del año 1787 que unos muchachos llevaran arrastrando como por juguete un lienzo de Ntra. Sra. de la Soledad, lo arrebató de las manos de aquellos, lo hizo retocar y lo colocó en marzo del propio año en el portal de su misma casa, y esmerándose en su culto, le ha promovido con tanto fervor que ha conseguido extender su particular devoción; de modo que se hallan alumbrándola varios faroles y lámpara a expensas de personas de primera clase, además de las muchas velas que la devoción de los fieles la presentan, reconocidos a los singulares beneficios que dicen haber conseguido ellos por intercesión de esta su Poderosa Madre, y en señal de este reconocimiento se ven las paredes de la actual Capillita llenas de presentallas. (…) A impulsos de esta devoción se reza el Rosario todas las noches ante esta santa Imagen, cubriendo el Concurso gran parte de la calle…”.

En aquella época se había producido un cierto abandono en las prácticas religiosas, pero gracias a este humilde lienzo -que logra acercarse al alma entristecida de la virgen, transmitiéndonos un vivo sentimiento de ternura- mucha gente comienza a recuperar su fe (“Le dio a Madrid la Virgen su retrato como un mensaje de cariño grato que trae de su dolor el suave aroma. Y el pueblo se ve favorecido en requiebro de amor hondo y sentido…”, escribiría acertadamente el poeta). Los fieles, cada vez más, se congregan a rezar el rosario. Muy pronto se le comienzan a atribuir cualidades milagrosas a la imagen de Nuestra Señora de la Paloma; su fama y admiración van creciendo por la ciudad. La Reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, pide la curación de su pequeño hijo enfermo: Fernando VII, futuro rey de España. Y la virgen lo sana. En agradecimiento, se levanta la primera capilla en 1796. Desde entonces, la devoción continúa aumentando con los años. Finalmente, en marzo de 1912, se inaugura la actual iglesia -en sustitución de la antigua capilla- que hoy en día sigue custodiando aquella imagen que Isabel Tintero rescató del olvido y de su definitiva pérdida. Aunque todo el mundo la conoce popularmente como la Iglesia de la Paloma su nombre oficial es el de Parroquia San Pedro el Real.

El cuadro permaneció oculto desde 1936 hasta 1939 -período de la Guerra Civil de España-, salvándose de su posible destrucción. Ante esta bendita imagen de la Virgen Santísima acuden las embarazadas y las madres a presentar a sus hijos pequeños y a pedirle su amparo y protección. Es también la Patrona de los Bomberos madrileños. Cuenta la tradición que un voraz incendio en la Plaza Mayor no terminó de sofocarse hasta la llegada del cuadro de la Virgen de la Paloma. Es, ciertamente, una advocación muy querida por los madrileños y reconocida como patrona “oficiosa” de la villa.

Virgen de la Paloma3

La Virgen de la Paloma

“De la fe madrileña
vivo reflejo,
que entre sombras y nubes
luciente asoma
allá, en un rinconcito
del Madrid viejo,
tiene su altar la Virgen
de la Paloma.

Aunque apartada y triste,
la estrecha calle
no asusta al que en su Virgen
busca consuelo;
que así son los caminos
que desde el valle
entre zarzas y espinas
suben al cielo.

La imagen es tan bella
como sencilla;
el templo es pequeñito,
pobre y austero,
y allí la fe cristiana
radiante brilla,
y allí cabe el cariño
de un pueblo entero.

No es la artística talla
la que se adora,
ni la rica diadema
de luz brillante:
¡Una Madre Divina
que sufre y llora,
con copia en el lienzo
tiene bastante!

No busca que por rica
se la venere;
que las vírgenes huyen
de la riqueza.
¡Cuanto más pobrecitas
más se las quiere
y, cuanto más humildes,
más se las reza!

A ofrecerla sus cruces
va allí el soldado
a que bendiga el premio
de sus hazañas;
y allí imploran las madres
su amor sagrado
presentándole al hijo
de sus entrañas.

Allí no existen clases,
rangos ni cunas;
y van con las duquesas
las menestrales.
¡Con un hijo en los brazos
todas son unas!
¡A los pies de la Virgen,
todas iguales!

Jamás niega al que sufre
su influjo raro;
su imagen es del alma
divino espejo,
y por eso la gente
busca su amparo
allá en un rinconcito
del Madrid viejo.

Dicen que obra milagros
y obralos puede,
que el amor, a sus ojos,
piadoso asoma.
¡Todo lo que le pido
me lo concede
y es mi Virgen la Virgen
de la Paloma!”

                             José Jackson Veyán.

Virgen de la Paloma

A la Virgen de la Paloma

Así decía la Señora Encarna,
con tono de amargura y de tristeza,
al verse ya vencida por los años,
muy angustiada, a Soledad, su nieta:
-Siendo mu joven aún, perdí la vista;
tu abuelo, entre metines y entre huelgas,
no traía un jornal, y entonces tuve
que ira a implorarles a las almas buenas
una limosna, y a la ermita fuime
de la Paloma, colocá en su puerta,
a suplicarle al que en la ermita entrara
¡una limosna pa la pobre ciega…!
No t’avergüences, no; no t’avergüences,
que, mal que bien, con las limosnas esas
os mantuve; tú ya ties un oficio;
ya te he puesto, hija mía, en la vereda
de que ganes el pan honradamente.
Tú eres el capullito que ahora empieza
a entreabrirse a la vida; yo, la flor
marchitada y deshecha;
tú, la mocita alegre y vivaracha,
la alondra mañanera,
que al taller va cantando; yo, la pobre
anciana que no puede con sus piernas,
que ya no vuelve al templo de la Virgen,
donde pasó, bien mío, su existencia.
Yo te pido, hija mía, que en mi nombre,
y al irte siempre p’al taller, la veas,
y digas: “Mi abuelita ya no puede
venir a verte, y vengo por mi abuela…!”
Quiérela siempre como yo la quiero;
pon, nietecita mía, tu fe en Ella,
qu’es tanta su bondad y su hermosura,
que con mirarla encuentras
alivio a tus pesares. Es mi Virgen,
mi Virgen madrileña,
Reina y Señora de los barrios bajos,
venerada morena,
que allá, en un rinconcito muy humilde
del Madrid popular, tie su vivienda.
Rico trono es su altar, que lo perfuman
las rosas y la albahaca verbenera.
Yo, que hace muchos años no la veo,
pues de tanto sufrir me quedé ciega,
entro en el templo de la Virgen mía
y la veo sin verla,
y sin que m’hable escucho lo que dice,
y dialogo con Ella.
¡Son tan dulces, mi vida, sus palabras,
y a mis oídos llegan
tan milagrosamente, que parece
que cuando las escucho me consuelan!
Los príncipes, los reyes y los pobres,
todos van a su templo y la veneran;
las madres, a ofrendarla sus hijitos;
la mujer del torero, con su vela,
pa que luzca durante la corrida
y pa que ileso su marido vuelva.
La madre, que la pide fervorosa
por el hijo que lucha allá en la guerra.
La mujer, pa que quite de los vicios
al marido; la moza pinturera,
a pedirla un buen novio que la lleve
cuanto antes a la iglesia;
el chavalín, que aprende a santiguarse
ante la Imagen bella;
el mocerío del alegre barrio,
que acude al repicar a la verbena,
su primera visita es pa la Virgen;
después, a ahogar en vino sus tristezas.
Los príncipes, los reyes y los pobres,
todos van a su templo y la veneran.
Virgen de la Paloma, Virgencita,
mi Virgen madrileña,
Reina y Señora de los barrios bajos,
venerada morena,
en un escapulario, y en mi pecho,
siempre te llevaré, Virgen excelsa.

…………………………………………………

Yo te pido, hija mía, que en mi nombre,
y al irte siempre p’al taller, la veas,
y digas: “¡Mi abuelita ya no puede
venir a verte, y vengo yo por ella!”

                                  Antonio Casero Sanz

Vídeo: Himno de la Virgen de la Paloma

 ¡Virgen Santísima de la Paloma!, ampáranos y guárdanos siempre para tu servicio y nuestra felicidad. 

Enlace: Oración y Novena a la Virgen de la Paloma

Poemas a la Virgen de la Paloma

Nuestra Señora de la Paloma 1

Se oculta en nubes de incienso
la bendita callejuela
y entre aromas de claveles
y entre aromas de azucenas
va avanzando apresurada
muchedumbre vocinglera.

Y anhelantes y curiosas
se levantan las cabezas
deseosas, impacientes
de postrarse ante la estrella
cegadora, luminosa
cuya luz asombra y ciega.

Se oyen gritos de alegría,
se oyen ayes de impaciencia
cuando a un soplo soberano
entreábrense las puertas
y aparece en sus umbrales
la Paloma mensajera
que robando corazones
entre el manto se los lleva.

Y se abren los rosales
y su humilla la camelia
y a rendirse ante sus plantas
va volando que te vuela.

Y mil flores que brotando
de mil manos que semejan
mil claveles van cubriendo
de la Virgen la carrera.

Y a la vuelta cuando ya
se cubre la callejuela
de lirios la Virgen pura
vuelve; al verla se dijera
en efecto que es Paloma
que sobre las almas vuela.

Y cuando vuelve a cerrar
el santuario sus puertas
en los ojos de Madrid
brillan deliciosas perlas
y sus labios se entreabren
murmurando: ¡Virgen bella,
llévate mi corazón
porque es el de España entera!

                  S. P. Bustamante

Virgen de la Paloma (cuadro)

¡Oh, Virgen ideal…! ¡Oh, dulce anhelo,
de todo aquel que sufre alguna pena…!
Tu paz al corazón de bien le llena,
como luz santa del zafíreo velo.

Parece que en tu faz congrega el cielo,
toda su excelsitud grave y serena…
¡Virgen de la Paloma, casta y buena;
sois de todo mortal tierno consuelo…!

Y vedla, siempre, con sus ojos bellos,
inclinados al suelo, en suave calma,
de tristeza enviando sus destellos…

Las perlas de su místico rosario,
lágrimas son, que derramó su alma,
al ver morir a Dios en el Calvario.

                       Cesáreo Recalde

Estampa Virgen de la Paloma

Quiso la Virgen Madre dolorida
que un pintor en un lienzo reflejara
su vuelta del Calvario, y retratara
la tragedia de su alma entristecida.

Salió al original tan parecida
la copia aquella que el pintor pintara,
que más que copia que el pincel trazara
pareció realidad vuelta a la vida.

Le dio a Madrid la Virgen su retrato
como un mensaje de cariño grato,
que trae de su dolor el suave aroma.

Y el pueblo que se ve favorecido
en requiebro de amor hondo y sentido
llama en él a la Virgen LA PALOMA.

                                      Cruz de Cruz

Beato Josep Tàpies y seis compañeros presbíteros, Mártires de Urgell

Mártires de Urgell

Los sacerdotes seculares del presbiterio de la Diócesis de Urgell, Rvdo. Josep Tàpies y seis compañeros mártires, fueron asesinados por el mero hecho de ser sacerdotes, el día 13 de agosto de 1936, en los inicios de la guerra civil española. Se habían refugiado en La Pobla de Segur (Lleida) que era su ciudad de origen y el lugar donde ejercían su ministerio sacerdotal, y allí fueron juzgados sumarísimamente. Se animaron unos a otros al martirio por Cristo, y fueron conducidos a la vecina población de Salàs de Pallars, donde fueron fusilados en las puertas del cementerio. Fueron beatificados el 29 de octubre de 2005, en la Basílica de San Pedro del Vaticano. Su fiesta se celebra el día 13 de agosto.

Oración

Dios todopoderoso y eterno que concediste a los beatos Josep Tàpies, Pasqual Araguàs, Silvestre Arnau, Josep Boher, Francesc Castells, Pere Martret y Josep-Joan Perot, sacerdotes del presbiterio de Urgell, la gracia de morir por Cristo; ayúdanos en nuestra debilidad para que, así como ellos no dudaron en morir por ti, así también nosotros nos mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre.
Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Siete sacerdotes de Urgell, Mártires de Cristo

Los mártires son aquellos que han llevado la vivencia del misterio de la Pascua de Jesucristo hasta sus últimas consecuencias. Han acompañado al cordero de Dios en su cruz y ahora viven por siempre con Él. A nosotros nos ayudan y estimulan con su ejemplo de fidelidad y de coherencia, nos acompañan en los caminos de dolor y de persecución, y a la vez interceden para que también nosotros sigamos a Cristo con radicalidad, sin medias tintas y con un amor inquebrantable. Es tan grande el amor que da la vida; y la iglesia siempre ha creído que aquellos que la llegan a dar por motivos de fe, es seguro que han sido llevados por el Espíritu de Jesucristo y están ya con Él en el paraíso. En ellos brilla el poder de la santidad de Dios y son signos reveladores de la gloria de Dios. I sobretodo nos animan a ser santos en nuestras propias vocaciones y responsabilidades.

El 29 de octubre del 2005, el Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para la causa de los santos, beatifico a siete sacerdotes de nuestra diócesis de Urgell, que fueron asesinados a causa de su fe católica durante la persecución que tuvo lugar en Catalunya y en España durante los años 1936 al 1939. Son unos mártires de Cristo que fueron prisioneros en La Pobla de Segur y fusilados a las puertas del cementerio de Salàs de Pallars el día 13 de agosto de 1936, fecha que se convirtió en día de fiesta y de triunfo.

Sus nombres inscritos por Dios en el libro de la vida son: Mn. Josep Tàpies i Sirvant, nacido en el 1869 en Ponts y que era beneficiado-organista de La Pobla de Segur. Mn. Pasqual Araguàs i Guàrdia, nacido en el 1899 en Pont de Claverol, i que era párroco de Noals (Huesca). Mn. Silvestre Arnau i Pasqüet, nacido en Gòsol en el 1911, el más joven de todos, y que era vicario de La Pobla de Segur. Mn. Josep Boher i Foix, nacido en el año 1887 en Sant Salvador de Toló, y párroco de La Pobleta de Bellveí. Mn. Francesc Castells i Brenuy, nacido en el 1886, en La Pobla de Segur, párroco de tiurana y ecónomo de El Poal. Mn. Pere Martret i Moles, nacido en el 1901 en La Seu d’Urgell, que era ecónomo de la Pobla de Segur. Y Mn. Josep-Joan Perot i Juanmartí, nacido en el 1877 en Boulonge (Toulouse-Francia) y que era en ese entonces el párroco de San Juan de Vinyafrescal.

Son un grupo de sacerdotes diocesanos, pastores de parroquia, que dieron la vida por Cristo y por amor a los hermanos, regalando el perdón a sus verdugos, viviendo aquellos momentos trágicos con sentimientos de unión con la pasión del Señor y de amor a su madre celestial, la Virgen de Ribera, a la cual se encomendaban encaminándose a la muerte. Difundamos la vida y el martirio de estos venerables hermanos nuestros, valoremos su culto i sobretodo imitemos sus virtudes.

Los cristianos de toda la diócesis de Urgell y de las diócesis hermanas de Catalunya y de España nos sentimos muy honrados con este gozoso reconocimiento de la Iglesia y les agradecemos que sean nuestros intercesores ante Dios. Pidámosles que nos ayuden a seguir a Cristo con un gran amor.

+Joan-Enric Vives,
Obispo de Urgell y Copríncipe de Andorra

Carta Pastoral “Set sacerdots d’Urgell, màrtirs de Crist

Fiesta de los Beatos Miguel Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski, mártires franciscanos

Beatos Miguel Tomaszek (izqu.) y Zbigniew Strzalkowski

“Padres, para nosotros no habéis muerto”

Hoy se cumple el 25 aniversario de las muertes de los misioneros polacos Miguel Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski, Franciscanos Conventuales, asesinados el 9 de agosto de 1991 en Pariacoto (Perú), por un comando de Sendero Luminoso. Algunos días después, el 25 de agosto, también sería asesinado el religioso italiano Alessandro Dordi.

Miguel y Zbigniew nacieron en Polonia (país que nos ha dado grandes santos contemporáneos), en el seno de familias católicas, y pronto sintieron la llamada de Dios. Tras realizar sus estudios decidieron seguir los pasos de San Francisco de Asís. Ambos tenían en común, entre otras muchas cosas, una profunda fe, la sencillez y su solidaridad y compromiso cristiano. Es por ello que el Señor dispuso unirlos en el mismo camino evangelizador. De este modo habían llegado, a finales de los años 80, al distrito de Pariacoto (región de Ancash), con el propósito de formar una sólida comunidad cristiana, crear una escuela para catequistas y participar en las visitas pastorales a pobres y enfermos. Inauguraron oficialmente la parroquia “Señor de Mayo” el 30 de agosto del mismo año, día de la Festividad de Santa Rosa de Lima en Latinoamérica. Fueron recibidos con entusiasmo y pronto se ganaron los corazones de los lugareños. Miguel Tomaszek se referiría al respecto:

“La gente es muy buena. Los niños nos saludan alegremente, incluso cuando ya los hemos visto varias veces durante el día. Hay muchos jóvenes que constantemente vienen a la iglesia. Aquí nadie toca el órgano, pero los jóvenes les va muy bien con sus propios instrumentos. Tienen un par de guitarras y una flauta (muy diferentes que en Polonia); tocan un instrumento hecho de caña de azúcar (suena bonito), tambores nativos de troncos huecos, algo que se asemeja a una gran vaina de la semilla, con el interior de los granos secos.
Cantan muy bien y en armonía. Tenemos misa todos los días a las 8 p.m. porque durante el día casi todo el mundo está trabajando en el campo o en sus huertas. Lo mismo ocurre los domingos; todo el mundo trabaja. (Por cierto, Zbyszek y los niños de la localidad llevaron casi una tonelada de grava de río hoy, domingo, para poner los ladrillos en diferentes partes de nuestra casa”.

Era una época complicada en Perú, a nivel político y económico. Este panorama desembocó en una gran violencia, principalmente por las guerrillas que generaron un conflicto armado (guerra de guerrillas) durante años. Sendero Luminoso sembraba el terror en el país andino, pues era su intención instaurar un régimen comunista por aquel entonces. A pesar de la amenaza en ciernes, los dos religiosos vivían abandonados en Dios y en el prójimo…Hasta que llegó el fatídico día en que fueron sacados a la fuerza de su convento, introducidos en una furgoneta y tras un proceso sumario, fusilados.

Los tres sacerdotes Mártires hablaban la lengua de la caridad de Dios. Provenían de países lejanos. Tenían idiomas distintos: el Padre Miguel y el Padre Zbigniew hablaban polaco, Don Alessandro italiano.

Cuando vinieron a Perú aprendieron a hablar vuestra bella lengua. Pero en realidad la lengua de nuestros tres Mártires fue sobre todo la de la caridad. Su predicación, su comportamiento, su apostolado, su aceptación del martirio fueron lecciones de caridad.

La caridad vence al odio y aplaca la venganza. La caridad es paciente, benigna, no falta al respeto, no se enfada, no lleva cuentas del mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se complace de la verdad. La caridad perdona a los asesinos y genera reconciliación. La caridad todo lo abarca, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. La caridad no acabará nunca (cf. 1 Cor 13, 2-7).

Es la caridad el auténtico sendero luminoso que trae vida y no muerte, que genera paz y no guerra, que crea fraternidad y no división. Es la caridad la que acompaña a la humanidad hacia el paraíso, hacia la Jerusalén celestial, la ciudad del amor ilimitado de Dios y del gozo sin fin…

Ellos son mártires tanto por la sangre derramada por la confesión de la fe ante los asesinos, como por la confesión de la caridad, que transforma nuestra historia, contaminada por el mal, en historia de salvación, fermento de esperanza y de bondad.

Cardenal Angelo Amato, en la homilía de Beatificación de los Mártires de Pariacoto

La causa de beatificación comenzó en los años 90. En 2015, en el mes de febrero, el Papa Francisco decretó que habían fallecido por odio a la fe; siendo beatificados, en una multitudinaria ceremonia, en diciembre de ese mismo año. El asesino que ordenó la ejecución pidió perdón y su testimonio resultó fundamental para el reconocimiento del martirio.

Mártires de Pariacoto

   Oración

Señor, Tú que ungiste con el don del sacerdocio
a tus hijos Miguel, Zbigniew y Sandro
y los enviaste como mensajeros
de la Buena Nueva en el Perú.
Te damos gracias por haberles otorgado
la palma del martirio
y te pedimos que los glorifiques también
con la corona de los santos.
Por su sangre derramada por Ti,
danos fidelidad en la fe,
haznos testigos de la esperanza,
guarda nuestras vidas
y concede a nuestra patria
el don de la paz.
A las víctimas inocentes de la violencia,
recíbelas en tu Reino
y concédeles el premio.
Amén.

Enlaces recomendados:

Beatos Miguel Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski, biografías

Testigos de la esperanza (página web dedicada a los mártires Miguel Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski, y Alessandro Dordi)

Ermita de la Virgen del Pino, El Paso (La Palma)

Ermita Virgen del Pino (El Paso)

“… Allá arriba en el monte, al pie de la gran cresta que corona al Valle de Aridane, escoltada por centenares de pinos, y vigilada siempre por otro, centinela gigante que le sirve de custodia, se alza la pequeña ermita de Nuestra Sra. del Pino. Este santuario, que en lo alto de una vasta campiña se encuentra emplazado, atrae todas nuestras miradas, y hace sonreír nuestras almas cuando desde lejos le divisamos…”

Carlos Díaz Herrera, 1954.

Ermita de la Virgen del Pino El Paso (La Palma)

Ermita Virgen del Pino (El Paso) 1

Ermita Virgen del Pino (El Paso) 2

Virgen del Pino (El Paso - La Palma)

Madre del Pino, no te olvides de nosotros y sé nuestro refugio

Entre pinos y con el arrullo de la suave brisa, se encuentra la ermita de la Virgen del Pino. La tradición cuenta que la imagen de la Virgen apareció en el tronco de un centenario ejemplar de pino canario que se mantiene en el mismo lugar, y que durante siglos ha dado cobijo a los caminantes que buscan su sombra. Una sombra que guarda el espíritu y grandeza de la zona, toda una sinfonía de la naturaleza. La pequeña talla de Nuestra Señora del Pino -la original- aún se conserva dentro de una urna en la propia ermita. La actual se adquirió por suscripción popular en los años 30 del siglo pasado. Cada tres años se realiza una romería y bajada en su honor:

“La Virgen abre la romería, acompañada por grupos folclóricos a pie que van cantando y bailando, a la que le siguen innumerables carrozas que representan a los barrios del municipio o simplemente a grupos de amigos que se reúnen con tal fin. El trayecto de unos seis kilómetros, en un paisaje de medianías, la arropa y le da un colorido y estampa peculiar. Las viviendas, de una o dos plantas, de arquitectura tradicional la mayoría de ellas, recién pintadas para la ocasión lucen las mejores galas, colgando además de banderas un rico muestrario de la artesanía textil de la isla, así como útiles antiguos de labranza, el gofio, el barro, la seda, y otras producciones domésticas tradicionales. Por un día, cada tres años, en El Paso, se reviven los viejos usos y costumbres”.

Braulio Martín Hernández (Hijo Ilustre y ex Cronista Oficial de El Paso)

Hernández Pérez, M. V. (2001). La isla de La Palma. Las fiestas y las tradiciones. Tenerife: Centro de la Cultura Popular Canarias.

Bajada de la Virgen

A LA MADRE DE EL PINO

Providencial Señora Providente,
en la entraña del pino aparecida
para guía y amparo del creyente
desde los altos cielos descendida.

Por donde alumbra al Valle el sol naciente
lo alumbras tú también, sol de la vida,
pero tu luz alumbra eternamente
en lámparas celestes encendida.

Tú vives y tú estás en las alturas
entre los pinos que te dan altares,
bendiciendo este valle de amarguras.

Tu casa es templo forestal de El Pino,
del pino que compendia los pinares,
¡centinela de Dios en el camino!

                                Antonio Pino Pérez

La Virgen del Pino de El Paso. Apuntes de interés

Fotos 3, 4, 5 y 6: José J. Santana

Durante días se ha producido en El Paso un grave incendio, que ha asolado una parte de su territorio y se ha extendido a otros municipios. Ha fallecido un agente forestal mientras trabajaba en su extinción. Queremos expresar nuestra profunda tristeza y nuestras condolencias a su familia, amigos y compañeros de profesión. En la esperanza y en la oración, descanse en paz Francisco José Santana. Nuestra admiración por estos hombres que ponen en riesgo sus vidas para proteger las de los demás.

Fiestas de San Martín de Porres en Puente de Vadillos (Cuenca)

SMP Vadillos

SMP Vadillos 1

Imagen de Fray Martín en la localidad conquense de Puente de Vadillos.

En los primeros días de agosto (principalmente durante el primer fin de semana), el municipio de Puente Vadillos, en plena Serranía de Cuenca, celebra las fiestas en honor a San Martín de Porres. Unos festejos que se han convertido ya en tradicionales y, a la vez, punto de encuentro entrañable para los vecinos, las familias del pueblo y sus visitantes.

Puente de Vadillos celebra sus fiestas patronales; un hombre de color, sobresaliente en humildad, servicio y amor a los demás, para que sean felices, es su patrón: San Martín de Porres.

Amigos de Puente Vadillos, os invito a pasarlo bien en estos días de fiesta; coged la escoba de Fray Escoba y barred de vuestras vidas lo que nos impide ser felices: egoísmos, envidias, odios, y unid vuestras manos para ser amigos; ofreciendo vuestra hospitalidad a los que lleguen de fuera y vuestra amistad sincera a los de dentro.

Que San Martín de Porres nos bendiga y pasemos unas muy felices fiestas.

Vuestro sacerdote,

Javi.